Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto  
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Miércoles, 26 de julio de 2017. Actualizado a las 00:00  
 
Buscar
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    

Pasión de Poncio Pilatos

Pasión de Poncio Pilatos
Actualizado 17 abril 2017  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
Juan Manuel de Prada   


Mientras interrogaba a Jesús, no descubría ninguna razón de peso que justificase la condena del Sanedrín. Pero de repente, en medio de sus respuestas enigmáticas (que yo aguantaba muy tolerantemente), me soltó unas palabras muy rimbombantes: “Yo soy Rey. Para esto nací y para esto vine al mundo, para dar testimonio de la Verdad. Todo aquel que pertenece a la Verdad escucha mi voz”.
 
Y yo entonces le pregunté con más sorna que desdén: “¿Y qué es la verdad?”. Jesús calló entonces. Tal silencio al principio me desconcertó, pero enseguida entendí su significado. Me estaba insinuando que la verdad —¡la Verdad!— era él mismo, que él era la Verdad viviente, la suprema Verdad hecha hombre, la Verdad abofeteada y escupida y maniatada y zaherida, pero Verdad a fin de cuentas. Aquella arrogancia de creerse en posesión de la verdad (¡de creerse la Verdad misma!) me exasperó. Pues la verdad, en el muy dudoso caso de que exista, es irrelevante para quienes, como yo, profesamos la democracia; o, dicho más propiamente, la causa democrática está condenada a la derrota allá donde se acepta que puede accederse a la verdad y captarse valores absolutos. Al conocimiento humano sólo resultan accesibles valores y verdades relativas: sólo sobre la aceptación de esta premisa es posible una convivencia democrática en la que todas las opiniones valgan lo mismo y sean todas ellas respetables; sólo sobre la aceptación de esta premisa es concebible la existencia de legisladores que dicten leyes benéficas para que el pueblo pueda retozar como un cochinillo. En democracia, cada hombre puede crear su propia verdad, pues no se acepta la existencia de una Verdad universalmente válida sobre las cosas. En democracia, los hombres no aspiran a estar en posesión de la Verdad, sino a ser auténticos; o sea, a decir lo que sienten. Y la bendita suma de autenticidades logrará, mediante el juego de las mayorías y los consensos, un reinado universal de la felicidad. Quédense la Verdad y su pesquisa para los totalitarios que gozan con la desdicha del género humano.
 
 Aunque fuese un totalitario, aún di otra oportunidad a aquel Jesús, ofreciendo a la multitud que lo indultase, en lugar de indultar a un ladrón llamado Barrabás. Pero el pueblo, que es sabio, me reclamó que salvase al ladrón, para condenar al totalitario. Mi conciencia me susurró entonces que, si obedecía, estaría perpetrando un crimen; pero, ¿qué gobernante auténticamente democrático no ha de sacrificar alguna vez la inocencia, en aras de la paz social? En democracia, no existe otra justificación para la autoridad que no sea el consentimiento de los gobernados; no hay otra vía legítima para adoptar decisiones obligatorias para todos que permitir que el pueblo las acuerde por mayoría. Si yo hubiese sido un totalitario y hubiese estado tan seguro de la Verdad como Jesús, habría tomado en persona la decisión de liberarlo o condenarlo; pero soy un demócrata y tuve que admitir el veredicto de la mayoría.
 
 Me lavé las manos ante la multitud que acababa de expresar su decisión en un democrático plebiscito. De este modo, simbolicé mi sacrificio de demócrata que acalla la voz de su conciencia en beneficio de la voluntad general. Tal vez la opinión de la mayoría no sea verdadera (puesto que la Verdad es incognoscible), pero desde luego es sagrada, pues sólo ella legitima el poder. Hoy las lenguas viperinas me tachan de cobarde, de tibio, de medroso; pero llegará el día, en una alborada futura de progreso y esperanza, en que los demócratas me alcen monumentos en los parques públicos e instituyan fiestas —con lavatorio de manos incluido— que celebren mi memoria.
 
Fuente:  ABC

 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
El "80%" de M. Bachelet y el aborto
María Magdalena y el feminismo católico
Venezolanos, recordad: V de Victoria
Derechos de bragueta y marxismo
Sacerdotes y psiquiatras: hacia la imposición del pensamiento único
La última oportunidad del ecumenismo
Prohibido quejarse
Ley de Aborto y disuasión de abortar
Ley de Aborto y SENAME
Charlie Gard: eutanasia forzada

RSS
Juan Manuel de Prada es un escritor español y articulista en diversos medios de comunicación.
ARCHIVO
JULIO 2017

Derechos de bragueta y marxismo
JUNIO 2017

Orgullo neocapitalista

Escuela o barbarie

Risas divinas (y II)

Ver posts de otros meses

ABRIL 2017 (4 artículos)

MARZO 2017 (3 artículos)

ENERO 2017 (3 artículos)

DICIEMBRE 2016 (2 artículos)

OCTUBRE 2016 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (2 artículos)

AGOSTO 2016 (2 artículos)

JUNIO 2016 (2 artículos)

ABRIL 2016 (2 artículos)

DICIEMBRE 2015 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (1 artículos)

Orar Con El Rosario De Nuestra Señora

Orar Con El Rosario De Nuestra Señora

Dios a la vista

Dios a la vista

Son tres los que se casan

Son tres los que se casan

LO MÁS LEÍDO
1 Sarah, una líder musulmana que trabaja por la paz: "La educación es la herramienta para combatir el odio"
2 Empresario secuestrado por guerrilleros en Colombia dice que fue liberado tras rezar el rosario
3 Canadá reconoce ejercer lobby pro aborto internacional, porque es "una herramienta para acabar con la pobreza"
4 El "80%" de M. Bachelet y el aborto
5 Para el creyente es prioridad confiar en la acción de Dios que fecunda la historia enseña Papa Francisco
6 Consagrándose a la Santísima Virgen María perdonó a quienes abusaron de ella, regresó a la fe, logró paz
7 Obispos de Chile firmes en la defensa del no nacido: "Con más fuerza que nunca, promovemos el valor de la vida"
8 Stanley, el mártir beato que un Seminario calificó "sin la habilidad intelectual necesaria para ser sacerdote"
9 Sacerdotes del "Camino" buscan ovejas en plazas, centros comerciales y calles
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |