Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Miércoles, 15 de julio de 2020
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar
ÚLTIMA HORA

La radicalidad cristiana

Actualizado 30 octubre 2015  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
P. Fernando Pascual   


La palabra radical viene de raíz, pero también tiene una connotación de fuerza que apunta a algo que puede cambiar completamente la vida.

El cristianismo es radical porque pide a cada ser humano una opción definitiva: aceptar a Cristo como Salvador, o dejarlo a un lado para seguir otras alternativas.

Ahí encontramos la radicalidad cristiana: “El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama” (Lc 11,23).

Quienes prefieren dejar de lado a Cristo, quienes lo rechazan o incluso lo persiguen, acogerán otras mentalidades a la hora de orientar sus pensamientos y sus acciones.

Esas mentalidades se caracterizarán por cierto sentimentalismo, en el que lo que importa nace de lo que cada uno siente respecto de sí mismo, de los demás, del mundo, de la vida.

O se basarán en el racionalismo, para construir, desde “ideas evidentes”, casi matemáticas, una teoría que aspire a dar sentido a todo, también al sufrimiento y a la muerte.

O preferirán el camino de la investigación científica y de la técnica, de forma que con la medicina, la ingeniería, la biología, la ecología, y tantas otras disciplinas, uno sueña en avanzar hacia un mundo casi perfecto, como el prometido por algunas utopías de los últimos siglos.

O adoptarán planteamientos “espirituales” como los que vienen del mundo oriental en sus diferentes perspectivas (especialmente el budismo), que permitan al propio yo interior avanzar hacia verdades profundas con mucha ascesis y sin necesidad de recurrir a la fe en un Dios personal sin creer en una vida individual tras la muerte.
Hay tantos caminos que buscan marginar a Cristo, abandonarlo, convertirlo en una persona superada. O que también pretenden “absorberlo”, hasta convertir al Maestro de Galilea en una especie de reencarnación de Buda, en un comunista anticipador de Marx, o en un gurú de la autorrealización.

El Evangelio, sin embargo, conserva su radicalismo indestructible. El verdadero cristiano acoge a Cristo, acepta la Iglesia que Él fundó, espera su regreso definitivo, cuando juzgará a los hombres y mujeres según el mandamiento más importante: el amor (cf. Mt 25).

La radicalidad cristiana no permite ni pactos, ni planteamientos descafeinados, ni adulteraciones con la mentalidad de este mundo. “Os ruego, hermanos, que os guardéis de los que suscitan divisiones y escándalos contra la doctrina que habéis aprendido; apartaos de ellos, pues esos tales no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a su propio vientre, y, por medio de suaves palabras y lisonjas, seducen los corazones de los sencillos” (Rm 16,17-18).

Hoy, como hace 20 siglos, Cristo pregunta: “¿También vosotros queréis marcharos?”. La respuesta del verdadero creyente, de quien acepta la radicalidad cristiana, es la misma que dio Pedro: “Señor, ¿a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios” (Jn 6,68‑69).


 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
¿Resiliencia o fortaleza? Respuesta adaptada al desafío actual
La nueva normalidad del corazón
La moral del Diablo
Un magisterio para la paz y contra la hipocresía
Evangelizar y reforzar la conciencia de ser pueblo de Dios, liberar el mundo, sanar la Tierra, conquistar el espacio (I)
Estatuas
Cuando el Evangelio resulta difícil
Olvidaron lo fundamental
La perenne normalidad eucarística
Feminismos contrapuestos

RSS
P. Fernando Pascual es sacerdote, doctor en filosofía de la Universidad Gregoriana de Roma; Licenciado en Teología moral y especializado en Bioética.
ARCHIVO
JUNIO 2020

Verdad, poder y censura

Un camino hacia el amor

Ver posts de otros meses

JULIO 2020 (1 artículos)

JUNIO 2020 (2 artículos)

MARZO 2020 (1 artículos)

DICIEMBRE 2019 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2019 (2 artículos)

OCTUBRE 2019 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2019 (2 artículos)

AGOSTO 2019 (1 artículos)

JULIO 2019 (3 artículos)

JUNIO 2019 (1 artículos)

MAYO 2016 (1 artículos)

ENERO 2016 (1 artículos)

DICIEMBRE 2015 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (1 artículos)

OCTUBRE 2015 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (2 artículos)

MAYO 2015 (2 artículos)

JULIO 2014 (2 artículos)

JUNIO 2014 (1 artículos)

MAYO 2014 (1 artículos)

AGOSTO 2013 (1 artículos)

Divino amor hecho carne

Divino amor hecho carne

El siglo de los mártires

El siglo de los mártires

Cultos afroamericanos y cristianismo

Cultos afroamericanos y cristianismo

LO MÁS LEÍDO
1 Se exponen a violentos ataques del demonio quienes usan el exorcismo de León XIII sin estar facultados por la Iglesia
2 ¿Resiliencia o fortaleza? Respuesta adaptada al desafío actual
3 El dióxido de cloro o MMS: sustancia peligrosa con la que han intentado engañar incluso al Papa Francisco
4 Confirman veracidad del milagro que sanó a una niña tucumana por mediación de fraile franciscano
5 El Espíritu Santo salvó la vida de Ema. "Le pedimos que soplara vida en ella", cuentan sus padres
6 La moral del Diablo
7 La nueva normalidad del corazón
8 Hombres que agradecen a Dios verse libres del yugo gay
9 "Ora et Labora". "A Dios rogando y con el mazo dando". Católicos que viven las exigencias del amor fraterno
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |