Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Lunes, 24 de febrero de 2020
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar

Un hombre rico vestía de púrpura y lino

Actualizado 23 septiembre 2016  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
P. Raniero Cantalamessa   

Comentario al Evangelio del domingo 25 de septiembre. Lucas 16,19-31



El tema principal que hay que sacar a la luz, a propósito de la parábola del rico epulón que se lee en el Evangelio del próximo domingo, es su actualidad, esto es, cómo la situación se repite hoy, entre nosotros, tanto a nivel mundial como a nivel local. A nivel mundial los dos personajes son los dos hemisferios: el rico epulón representa el hemisferio norte (Europa occidental, América, Japón); el pobre Lázaro, con pocas excepciones, el hemisferio sur. Dos personajes, dos mundos: el primer mundo y el «tercer mundo». Dos mundos de desigual tamaño: el que llamamos «tercer mundo» representa de hecho «dos tercios del mundo». Se está afirmando la costumbre de llamarlo precisamente así: no «tercer mundo» (third world), sino «dos tercios del mundo» (two-third world).
El mismo contraste entre el rico epulón y el pobre Lázaro se repite dentro de cada una de las dos agrupaciones. Hay ricos epulones que viven codo a codo con pobres Lázaros en los países del tercer mundo (aquí, de hecho, su lujo solitario resulta todavía más estridente en medio de la miseria general de las masas), y hay pobres Lázaros que viven codo a codo con ricos epulones en los países del primer mundo. En todas las sociedades llamadas «del bienestar» algunas personas del espectáculo, del deporte, del sector financiero, de la industria, del comercio, cuentan sus ingresos y sus contratos de trabajo sólo en miles de millones (hoy en millones de euros), y todo esto ante la mirada de millones de personas que no saben cómo llegar con su escuálido sueldo o subsidio de desempleo a pagar el alquiler, las medicinas, los estudios de sus hijos.
La cosa más odiosa, en la historia relatada por Jesús, es la ostentación del rico, que éste haga alarde de su riqueza sin miramiento hacia el pobre. Su lujo se manifestaba sobre todo en dos ámbitos, la comida y la ropa: el rico celebraba opíparos banquetes y vestía de púrpura y lino, que eran, en aquel tiempo, telas de rey. El contraste no existe sólo entre quien revienta de comida y quien muere de hambre, sino también entre quien cambia de ropa a diario y quien no tiene un harapo que ponerse. Aquí, en un desfile de modas, se presentó una vez un vestido hecho de láminas de oro; costaba mil millones de las antiguas liras. Tenemos que decirlo sin reticencias: el éxito mundial de la moda italiana y el negocio que determina nos han afectado; ya no prestamos atención a nada. Todo lo que se hace en este sector, también los excesos más evidentes, gozan de una especie de trato especial. Los desfiles de moda que en ciertos períodos llenan los telediarios vespertinos a costa de noticias mucho más importantes, son como representaciones escénicas de la parábola del rico epulón.
Pero hasta aquí no hay, en el fondo, nada de nuevo. La novedad y aspecto único de la denuncia evangélica depende del todo desde el punto de vista de observación del suceso. Todo, en la parábola del rico epulón, se contempla retrospectivamente, desde el epílogo de la historia: «Un día el pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán. Murió también el rico y fue sepultado». Si se quisiera llevar la historia a la pantalla, bien se podría partir (como se hace frecuentemente en las películas) de este final de ultratumba y mostrar toda la historia en flashback.
Se han hecho muchas denuncias similares de la riqueza y del lujo a lo largo de los siglos, pero hoy todas suenan retóricas o superficiales, pietistas o anacrónicas. Esta denuncia, después de dos mil años, conserva intacta su carga negativa. El motivo es que quien la pronuncia no es un hombre que esté de parte de ricos o pobres, sino uno que está por encima de las partes y se preocupa tanto de los ricos como de los pobres, incluso tal vez más de los primeros que de los segundos (¡a estos les sabe menos expuestos al peligro!). La parábola del rico epulón no se sugiere por el hastío hacia los ricos o por el deseo de ocupar su lugar, como tantas denuncias humanas, sino por una preocupación sincera de su salvación. Dios quiere salvar a los ricos de su riqueza.
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
¿Los hijos no pertenecen a los padres?
Por un cristianismo del rostro
Un cretinismo muy moderno
Los dos papas
Eugenesia liberal
Tercera Nota sobre la acción política en la construcción del Reino
Los niños, los padres y el Estado
Estar al loro
Una contribución sobre el celibato sacerdotal, en obediencia filial al Papa
Parece que los malos ganan

RSS
P. Raniero Cantalamessa, de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos, es doctor en Teología, Predicador de la Casa Pontificia.
ARCHIVO
SEPTIEMBRE 2016

Aumenta nuestra fe

Un hombre rico vestía de púrpura y lino

Sanar la relación padres-hijos, una misión más actual que nunca

¿Rezar por la creación o rezar con la creación?

Ver posts de otros meses

DICIEMBRE 2019 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2019 (1 artículos)

MAYO 2019 (1 artículos)

ABRIL 2019 (1 artículos)

MARZO 2019 (3 artículos)

DICIEMBRE 2018 (2 artículos)

ABRIL 2018 (1 artículos)

ENERO 2018 (2 artículos)

DICIEMBRE 2017 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2017 (1 artículos)

OCTUBRE 2017 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (3 artículos)

AGOSTO 2017 (1 artículos)

MAYO 2017 (2 artículos)

MARZO 2017 (1 artículos)

DICIEMBRE 2016 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (4 artículos)

AGOSTO 2016 (2 artículos)

JULIO 2016 (3 artículos)

MAYO 2016 (1 artículos)

DICIEMBRE 2015 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (3 artículos)

OCTUBRE 2015 (1 artículos)

MAYO 2015 (1 artículos)

ABRIL 2015 (1 artículos)

ENERO 2015 (1 artículos)

DICIEMBRE 2014 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (1 artículos)

OCTUBRE 2014 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (1 artículos)

AGOSTO 2014 (3 artículos)

JULIO 2014 (3 artículos)

JUNIO 2014 (3 artículos)

MAYO 2014 (3 artículos)

ABRIL 2014 (2 artículos)

MARZO 2014 (3 artículos)

ENERO 2014 (2 artículos)

DICIEMBRE 2013 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (2 artículos)

OCTUBRE 2013 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (2 artículos)

Divino amor hecho carne

Divino amor hecho carne

El siglo de los mártires

El siglo de los mártires

Cultos afroamericanos y cristianismo

Cultos afroamericanos y cristianismo

LO MÁS LEÍDO
1 Empresaria norteamericana dice que ha vencido su adicción consagrándose al Inmaculado Corazón de María
2 El Papa exhorta a evangelizar con alegría: "El gozo de recibir la Palabra de Dios, el gozo de ser cristianos"
3 Por un cristianismo del rostro
4 Una nueva derrota para el demonio: Joven francesa que vivía en fiestas y borracheras se Confiesa
5 Un cretinismo muy moderno
6 ¿Los hijos no pertenecen a los padres?
7 Está casado, es padre de 4 hijos, diácono y lidera con su esposa la parroquia San Stanislao de Roma
8 Los ángeles de Pedrito
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |