Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Lunes, 9 de diciembre de 2019
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar
ÚLTIMA HORA

Desublimación represiva

Desublimación represiva
Actualizado 24 marzo 2017  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
Juan Manuel de Prada   


Con este término un poco abstruso, Herbert Marcuse designaba un proceso específico a través del cual las nuevas formas de tiranía, disfrazadas de democracia, consolidan su dominación sobre las masas, de manera mucho más eficiente que cualquier forma pretérita de absolutismo, y sin necesidad de recurrir al terror, contando incluso con el beneplácito gustoso de los sometidos. Mediante esta «desublimación  represiva» se logra, en definitiva, aquel nuevo totalitarismo anticipado por Aldous Huxley, en el que los «amos del mundo» ya pueden colmar plenamente sus anhelos de poder sin cachiporras ni cárceles, logrando que «la gente ame su servidumbre».
 
Marcuse se refiere a esta «desublimación represiva» en varias de sus obras. Su objetivo es crear una sociedad de hombres que abandonan los ideales y aspiraciones que los hacen fuertes para conformarse con la satisfacción de unas necesidades condicionadas o inducidas por los intereses de la élite dominante. Así, el hombre queda despojado de toda personalidad, hasta convertirse en un ser «unidimensional», que abreva los entretenimientos y recompensas que esa élite le brinda, entre los que el consumo bulímico y una dependencia tecnológica cada vez más absorbente ocupan un lugar privilegiado. Marcuse consideraba que la sociedad tecnológica reforzaba la dominación de las masas; y que lograba debilitar la «energía erótica» del hombre (que para Marcuse es la fuente de la actividad artística y cultural), a la vez que volvía su sexualidad más intensa y tiránica. A esta «liberación de la sexualidad en modos y formas que reducen la energía erótica» es a lo que Marcuse llamaba «desublimación represiva»: cuanto mayor es la liberación de la sexualidad que logran los hombres, más pálida y desfalleciente se torna su capacidad de protesta, más abyecta su sumisión al poder. Por supuesto, el planteamiento de Marcuse bebe de turbias aguas freudianas, y sus conclusiones son en parte discutibles; pero su concepto de «desublimación represiva» es de una vigencia que asusta. Pues aquella «liberación de la sexualidad» que denunciaba Marcuse no había alcanzado todavía cuando escribió sus libros el grado de sofisticación anestesiante de nuestra época.
 
Nunca, en efecto, como en nuestra época se había logrado imponer de forma más eficaz esa «desublimación represiva». A ello han contribuido la infestación pornográfica favorecida por las nuevas tecnologías, la proliferación de los derechos de bragueta y el florecimiento de un batiburrillo de ideologías “identitarias2 (feminismos, homosexualismos, ideologías de género, etcétera) que han desactivado por completo la vieja “lucha de clases”, atomizándola en un enjambre de egoístas luchas sectoriales, a la vez que han destruido por completo los “cuerpos intermedios” (empezando, por supuesto, por la familia), dejando a las personas más solas y desvinculadas que nunca, absortas en la exaltación de su sexualidad polimorfa. Así, en esta nueva fase de la «desublimación represiva», ya no queda energía para cambiar las estructuras opresoras (que, además, ni siquiera son percibidas como tales), ya no quedan fuerzas ni cohesión social para reclamar mejores condiciones laborales, formas de vida más enaltecedoras o instituciones políticas menos corruptas. Porque toda esa energía ha sido encauzada muy inteligentemente hacia una liberación de la sexualidad que nos tiene gratamente satisfechos, mientras nos masturbamos ante la pantalla del ordenador, mientras cambiamos de pareja o de sexo, mientras combinamos sexos y parejas, mientras abortamos como quien se quita una verruga, mientras indagamos nuestras copiosas y cambiantes identidades de género. Y como, además, todas estas nuevas formas de «desublimación represiva» evitan o dificultan la procreación, la tornan enojosa o indeseable (o, por el contrario, codiciosa y exclusiva, como una modalidad más de consumo), ni siquiera tenemos que preocuparnos por dejar a nuestros hijos un mundo mejor, ni siquiera tenemos que preocuparnos por reclamar mejores condiciones laborales, formas de vida más enaltecedoras o instituciones políticas menos corruptas. Nunca la gente había amado tanto su servidumbre.
 
Así podemos dedicar todas nuestras (exhaustas) energías a reclamar más derechos de bragueta, penes y vulvas de repuesto, penevulvas y vulvapenes reversibles, hasta quedarnos sin luchas, sin clases, sin padres, sin hijos, sin raíces, sin historia, prisioneros de nuestra bragueta, alfeñiques inocuos en manos de marionetistas que nos miran benévolos, y se carcajean.

 
Fuente XLSemanal.com


 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
Anclándonos en la bondad de Dios
El maravilloso plan de Dios
Virgen de la Medalla Milagrosa
"Sigo creyendo en el ser humano"
Liga Estudiantil Anticristiana de China de 1922: Preparando la persecución
Estado totalitario
El día contra la violencia «de género»
Jesucristo Rey del universo y de los corazones
¿Qué hay en Busubi?
Desengáñese de sus señorías

RSS
Juan Manuel de Prada es un escritor español y articulista en diversos medios de comunicación.
ARCHIVO
MARZO 2017

Desublimación represiva

´Un hombre como vosotros´

Pobres refugiados

Ver posts de otros meses

NOVIEMBRE 2019 (1 artículos)

OCTUBRE 2019 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2019 (1 artículos)

AGOSTO 2019 (4 artículos)

JULIO 2019 (3 artículos)

JUNIO 2019 (2 artículos)

MAYO 2019 (3 artículos)

ABRIL 2019 (4 artículos)

MARZO 2019 (3 artículos)

ENERO 2019 (1 artículos)

DICIEMBRE 2018 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2018 (2 artículos)

OCTUBRE 2018 (1 artículos)

JULIO 2018 (1 artículos)

ABRIL 2018 (3 artículos)

MARZO 2018 (4 artículos)

ENERO 2018 (1 artículos)

DICIEMBRE 2017 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2017 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (3 artículos)

AGOSTO 2017 (4 artículos)

JULIO 2017 (2 artículos)

JUNIO 2017 (3 artículos)

ABRIL 2017 (4 artículos)

MARZO 2017 (3 artículos)

ENERO 2017 (3 artículos)

DICIEMBRE 2016 (2 artículos)

OCTUBRE 2016 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (2 artículos)

AGOSTO 2016 (2 artículos)

JUNIO 2016 (2 artículos)

ABRIL 2016 (2 artículos)

DICIEMBRE 2015 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (1 artículos)

Divino amor hecho carne

Divino amor hecho carne

El siglo de los mártires

El siglo de los mártires

Cultos afroamericanos y cristianismo

Cultos afroamericanos y cristianismo

LO MÁS LEÍDO
1 Exorcista Beppino Co´ alerta sobre el "arma secreta" y otras tácticas que hoy usa Satanás
2 En reciente aparición a joven campesino la Virgen reitera lo dicho en Fátima. Multitudes acuden al lugar
3 Video testimonio de una niña que volvió a caminar, orando en la gruta de Lourdes
4 Virgen de la Medalla Milagrosa
5 Creo en la Comunión de los Santos
6 Una joven musulmana se enamora de Jesús al comprender que, siendo Dios "aceptó morir en la cruz por amor"
7 Científico Stephen Barr: "Ningún cambio social nos puede impedir orar, amar a Dios, al prójimo y ser fieles católicos"
8 Expertos de 23 países piden a gobiernos apoyen a quienes buscan superar la Atracción al Mismo Sexo
9 "Sigo creyendo en el ser humano"
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |