Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Viernes, 3 de julio de 2020
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar
ÚLTIMA HORA

Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma

Actualizado 15 noviembre 2013  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
P. Raniero Cantalamessa   


Comentario a las lecturas del domingo 17: Malaquías 3, 19-20a; 2 Tesalonicenses 3, 7-12; Lucas 21, 5-19

 
El Evangelio de este domingo forma parte de los famosos discursos sobre el fin del mundo, característicos de los últimos domingos del año litúrgico. Parece que en una de las primeras comunidades cristianas, la de Tesalónica, había creyentes que sacaban de estos discursos de Cristo una conclusión errónea: es inútil afanarse, trabajar y producir, porque total todo está a punto de terminarse; mejor vivir al día, sin asumir compromisos a largo plazo, tal vez viviendo un poco del cuento.

A estos responde San Pablo en la segunda lectura: «Nos hemos enterado de que hay entre vosotros algunos que viven desordenadamente, sin trabajar nada, pero metiéndose en todo. A estos les mandamos y les exhortamos en el Señor Jesucristo a que trabajen con sosiego para comer su propio pan». Al comienzo del pasaje, San Pablo recuerda la regla que ha dado a los cristianos de Tesalónica: «Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma».

Esta era una novedad para los hombres de entonces. La cultura a la que pertenecían despreciaba el trabajo manual; lo consideraban degradante para la persona, como para dejarlo a esclavos e incultos. Pero la Biblia tiene una visión distinta. Desde la primera página presenta a Dios que trabaja durante seis días y descansa el séptimo. Todo esto, antes aún de que en la Biblia se hable del pecado. El trabajo forma parte, por lo tanto, de la naturaleza originaria del hombre, no de la culpa ni del castigo. El trabajo manual es tan digno como el intelectual y espiritual. Jesús mismo dedica una veintena de años al primero (suponiendo que haya empezado a trabajar hacia los trece años) y sólo un par de años al segundo.

Un laico escribió: «¿Qué sentido y qué valor tiene nuestro trabajo de laicos ante Dios? Es verdad que los laicos nos dedicamos también a muchas obras de bien (caridad, apostolado, voluntariado); pero la mayor parte del tiempo y de las energías de nuestra vida tenemos que dedicarlas al trabajo. Así que, si el trabajo no vale para el cielo, nos encontraremos con bien poco para la eternidad. Todas las personas a las que hemos preguntado no han sabido darnos respuestas satisfactorias. Nos dicen: "¡Ofreced todo a Dios!". ¿Pero basta esto?».

Respondo: No; el trabajo no vale sólo por la «buena intención» que se pone al hacerlo, o por el ofrecimiento que se hace de él a Dios por la mañana; vale también por sí mismo, como participación en la obra creadora y redentora de Dios y como servicio a los hermanos. El trabajo humano –dice un texto del Concilio-- «es para el trabajador y para su familia el medio ordinario de subsistencia; por él el hombre se une a sus hermanos y les hace un servicio, puede practicar la verdadera caridad y cooperar al perfeccionamiento de la creación divina. No sólo esto. Sabemos que, con la oblación de su trabajo a Dios, los hombres se asocian a la propia obra redentora de Jesucristo» (Gaudium et spes, 67).

No importa tanto qué trabajo hace uno, sino cómo lo hace. Esto restablece una cierta igualdad, dejando de lado todas las diferencias (a veces injustas y escandalosas) de categoría y de remuneración. Una persona que ha desempeñado tareas humildísimas en la vida puede «valer» mucho más que quien ha ocupado puestos de gran prestigio.

El trabajo, se decía, es participación en la acción creadora de Dios y en la acción redentora de Cristo, y es fuente de crecimiento personal y social, pero también, se sabe, es fatiga, sudor, dolor. Puede ennoblecer, pero igualmente puede vaciar y consumir. El secreto es poner el corazón en lo que hacen las manos. No es tanto la cantidad o el tipo de trabajo que se hace lo que cansa, sino la falta de entusiasmo y de motivación. A las motivaciones terrenas del trabajo, la fe añade una eterna: nuestras obras, dice el Apocalipsis, nos acompañarán (Ap 14,13).

 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
Evangelizar y reforzar la conciencia de ser pueblo de Dios, liberar el mundo, sanar la Tierra, conquistar el espacio (I)
Estatuas
Cuando el Evangelio resulta difícil
Olvidaron lo fundamental
La perenne normalidad eucarística
Feminismos contrapuestos
Cartas del sobrino a su diablo (XX)
Dignidad
Verdad, poder y censura
Ante el COVID-19, ¿Qué ofrece la Iglesia?

RSS
P. Raniero Cantalamessa, de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos, es doctor en Teología, Predicador de la Casa Pontificia.
ARCHIVO
NOVIEMBRE 2013

¡Velad!

Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma

Ver posts de otros meses

DICIEMBRE 2019 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2019 (1 artículos)

MAYO 2019 (1 artículos)

ABRIL 2019 (1 artículos)

MARZO 2019 (3 artículos)

DICIEMBRE 2018 (2 artículos)

ABRIL 2018 (1 artículos)

ENERO 2018 (2 artículos)

DICIEMBRE 2017 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2017 (1 artículos)

OCTUBRE 2017 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (3 artículos)

AGOSTO 2017 (1 artículos)

MAYO 2017 (2 artículos)

MARZO 2017 (1 artículos)

DICIEMBRE 2016 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (4 artículos)

AGOSTO 2016 (2 artículos)

JULIO 2016 (3 artículos)

MAYO 2016 (1 artículos)

DICIEMBRE 2015 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (3 artículos)

OCTUBRE 2015 (1 artículos)

MAYO 2015 (1 artículos)

ABRIL 2015 (1 artículos)

ENERO 2015 (1 artículos)

DICIEMBRE 2014 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (1 artículos)

OCTUBRE 2014 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (1 artículos)

AGOSTO 2014 (3 artículos)

JULIO 2014 (3 artículos)

JUNIO 2014 (3 artículos)

MAYO 2014 (3 artículos)

ABRIL 2014 (2 artículos)

MARZO 2014 (3 artículos)

ENERO 2014 (2 artículos)

DICIEMBRE 2013 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (2 artículos)

OCTUBRE 2013 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (2 artículos)

Divino amor hecho carne

Divino amor hecho carne

El siglo de los mártires

El siglo de los mártires

Cultos afroamericanos y cristianismo

Cultos afroamericanos y cristianismo

LO MÁS LEÍDO
1 Hombres que agradecen a Dios verse libres del yugo gay
2 Descubre "la Hora del Sagrado Corazón" y la advertencia de Jesús: "Satanás estará rabiando por engañarte"
3 Denuncian que en China "la policía secuestró nuevamente a Mons. Agustín Cui Tai, de Xuanhua"
4 La Preciosa Sangre de Jesús fue derramada con la plena adhesión de María al pie de la cruz
5 Allison y Kevin son padres adoptivos "gracias a la Adoración Eucarística"
6 Impactante conversión de un asesino: Se ha consagrado a Cristo en castidad, pobreza y obediencia
7 "Desde su humildad la Virgen María venció al Maligno". La certeza de Luis María al ser ordenado sacerdote
8 Papa Francisco: "En los momentos oscuros, momentos de pecado… Allí hay una cita con Dios, siempre"
9 "Entre vida y muerte": Video testimonio del hermano Miguel Martín y su reciente experiencia con el Covid 19
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |