Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Viernes, 6 de diciembre de 2019
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar
ÚLTIMA HORA

La Luz de Jesús y la luz masónica

La Luz de Jesús y la luz masónica
Actualizado 28 abril 2018  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
P. Pedro Trevijano   


En la masonería, aunque el neófito esté bautizado, se le dice que está en las tinieblas y busca la luz, una luz que no es la que el bautizado ha recibido en el Bautismo, tanto más cuanto que poco a poco se le va alejando de la fe católica.
 
 
En el evangelio de san Juan encontramos estos textos sobre Jesús y la luz: «En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en la tiniebla y la tiniebla no lo recibió» (1,4); «El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo» (1,9); «Jesús les habló de nuevo diciendo: ‘Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida’» (8,12); «Jesús les contestó: ‘Todavía os queda un poco de luz; caminad mientras tenéis luz, antes que os sorprendan las tinieblas. El que camina en tinieblas no sabe adónde va; mientras hay luz, creed en la luz, ‘para que seáis hijos de la luz’» (12,35). La resurrección de Cristo, prenda y señal de la nuestra, es tan importante que, como nos dice San Pablo: «si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra predicación y vana también vuestra fe» (1 Cor 15,14). Nuestra fe no se apoya «en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios» (1 Cor 2,5); «enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios» (1 Cor 2,7), pues Dios Padre nos «ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz» (Col 1,12).

En la ceremonia del Bautismo se pide a los recién bautizados, tanto niños como adultos que reciban la luz de Cristo, simbolizada en la vela encendida a fin que «caminen siempre como hijos e hijas de la luz, para que perseverando en la fe, puedan salir con todos los santos al encuentro del Señor», mientras que en la Vigilia Pascual pedimos que «la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu». En pocas palabras, Jesucristo es la luz que nos ilumina en este mundo y da respuesta a los grandes interrogantes de nuestra existencia, como de dónde venimos y a dónde vamos, y, sobre todo, cuál es el sentido de la vida, si hay algo más allá de la muerte, como sabemos por su resurrección, y fundamentalmente cómo alcanzar, si se puede, la felicidad y la eternidad. Pero Dios respeta de tal modo nuestra libertad que en el evangelio de San Juan se nos advierte: «vino a su casa, y los suyos no le recibieron» (1,11).

Llegados a este punto podemos preguntarnos si la luz masónica tiene algo que ver con la luz de Cristo. En la masonería, aunque el neófito esté bautizado, se le dice que está en las tinieblas y busca la luz, una luz que no es la que el bautizado ha recibido en el Bautismo, tanto más cuanto que poco a poco se le va alejando de la fe católica.
En el campo doctrinal y moral, las diferencias son claras: la Moral masónica es esencialmente relativista, lo que hace su moral incompatible con la católica, pues defienden entre otras cosas la ideología de género y los principios del laicismo. Además su doctrina, que supone el rechazo de todas las verdades contenidas en el Credo, es totalmente opuesta a la de la religión católica. Por otra parte, Cristo interrogado por el sumo sacerdote, le responde: «he hablado abiertamente al mundo… y no he dicho nada a escondidas» (Jn 18,20), mientras la masonería es una doctrina esotérica que se ampara en el secretismo y se considera a sí misma como la religión primordial de la Humanidad y la sola religión digna de los hombres. Incluso su doctrina sobre el Gran Arquitecto tiene poco o nada que ver con el Dios cristiano.

¿Es la masonería diabólica? El título del libro de Sergio Abad-Gallardo es bastante expresivo: «Je servais Lucifer sans le savoir». Para muchos masones Lucifer es el ángel portador de luz y aunque pretendió ser «igual al Altísimo, ha bajado al ‘seol’, a las profundidades del abismo» (Is 14,14-15). Lo que ciertamente es indiscutible que la masonería con su laicismo radical es totalmente opuesta a la Iglesia Católica, como se vio en las leyes anticatólicas de Francia de inicios del siglo XX, la persecución religiosa en Méjico, y desde luego jugó un papel importante en lo sucedido en España en los años treinta. Actualmente está claro su apoyo al relativismo y a la ideología de género, doctrinas que intentan subvertir los valores humanos y cristianos, tratando no sólo de corromper a la juventud, sino destruir el matrimonio, la familia, la maternidad y la religión, por lo que está claro la incompatibilidad de ambas pertenencias. Jesucristo dijo: «no se puede servir a Dios y al dinero» (Mt 6,24), pero es todavía más claro que no se puede servir a Dios y al Demonio, porque la Moral que esta gente defiende es la misma que la Moral Católica, pero al revés, es decir la Moral del Diablo. Personalmente la única explicación medianamente lógica a este acuerdo de todos los Partidos políticos con representación parlamentaria es que el nexo secreto que los une se llama masonería.

Pero es que incluso en el campo científico enseñan barbaridades como que es imposible para un homosexual llegar a ser heterosexual, cuando cada vez hay más gente que lo consigue. El cerebro no es neutro, sino que ya desde el principio el trazado general de las conexiones entre las neuronas es diferente en el hombre y en la mujer, lo que aporta la identidad personal necesariamente sexuada y por supuesto varón y masculino no pueden significar tanto un cuerpo femenino como uno masculino, así como mujer y femenino tampoco pueden significar tanto un cuerpo masculino como uno femenino.

 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
Anclándonos en la bondad de Dios
El maravilloso plan de Dios
Virgen de la Medalla Milagrosa
"Sigo creyendo en el ser humano"
Liga Estudiantil Anticristiana de China de 1922: Preparando la persecución
Estado totalitario
El día contra la violencia «de género»
Jesucristo Rey del universo y de los corazones
¿Qué hay en Busubi?
Desengáñese de sus señorías

RSS
P. Pedro Trevijano. Sacerdote, doctor en Teología Moral, por el Alfonsiano de Roma. Licenciado en Derecho.
ARCHIVO
ABRIL 2018

La Luz de Jesús y la luz masónica

El partido es más importante que la fe

Ver posts de otros meses

NOVIEMBRE 2019 (3 artículos)

OCTUBRE 2019 (4 artículos)

AGOSTO 2019 (1 artículos)

JULIO 2019 (2 artículos)

JUNIO 2019 (2 artículos)

MAYO 2019 (4 artículos)

MARZO 2019 (3 artículos)

ENERO 2019 (3 artículos)

DICIEMBRE 2018 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2018 (3 artículos)

OCTUBRE 2018 (2 artículos)

AGOSTO 2018 (2 artículos)

JUNIO 2018 (1 artículos)

MAYO 2018 (1 artículos)

ABRIL 2018 (2 artículos)

MARZO 2018 (2 artículos)

FEBRERO 2018 (1 artículos)

ENERO 2018 (2 artículos)

DICIEMBRE 2017 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2017 (3 artículos)

OCTUBRE 2017 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (3 artículos)

AGOSTO 2017 (1 artículos)

JUNIO 2017 (2 artículos)

MAYO 2017 (2 artículos)

ABRIL 2017 (1 artículos)

MARZO 2017 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (4 artículos)

OCTUBRE 2016 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (1 artículos)

AGOSTO 2016 (1 artículos)

JULIO 2016 (1 artículos)

JUNIO 2016 (4 artículos)

MAYO 2016 (1 artículos)

ABRIL 2016 (1 artículos)

MARZO 2016 (1 artículos)

ENERO 2016 (3 artículos)

DICIEMBRE 2015 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (1 artículos)

AGOSTO 2015 (3 artículos)

JULIO 2015 (2 artículos)

JUNIO 2015 (4 artículos)

ABRIL 2015 (1 artículos)

MARZO 2015 (1 artículos)

ENERO 2015 (1 artículos)

DICIEMBRE 2014 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (1 artículos)

JULIO 2014 (1 artículos)

JUNIO 2014 (1 artículos)

Divino amor hecho carne

Divino amor hecho carne

El siglo de los mártires

El siglo de los mártires

Cultos afroamericanos y cristianismo

Cultos afroamericanos y cristianismo

LO MÁS LEÍDO
1 En reciente aparición a joven campesino la Virgen reitera lo dicho en Fátima. Multitudes acuden al lugar
2 Para matrimonios en crisis exorcista comparte el testimonio de su madre sobre el Sagrado Corazón de Jesús
3 Carta Apostólica Admirabile signum del Santo Padre Francisco sobre el significado y el valor del belén
4 Paternidad sobrenatural y seguimiento de Cristo: Defensa del celibato del p. Carter Griffin
5 Una joven musulmana se enamora de Jesús al comprender que, siendo Dios "aceptó morir en la cruz por amor"
6 La pasión por Cristo Eucaristía del futbolista converso Deblin Hodges: "Allí pude sentir la presencia de Dios"
7 Urgente: Piden rezar rosarios para lograr liberación de misionera esclavizada por terroristas de Al Qaeda
8 Conmovedora adoración de tres "Hijas de María" ante la Preciosísima Sangre de Cristo derramada accidentalmente
9 El mundo necesita mujeres como Clara: Con fe en el poder de Dios Eucaristía que desbarata toda violencia
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |