Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Viernes, 10 de julio de 2020
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar
ÚLTIMA HORA

Iguales pero diferentes: verdad y desafío

Iguales pero diferentes: verdad y desafío
Actualizado 29 junio 2018  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
María Esther Gómez de Pedro   


Somos hijos de nuestra época, ciertamente, y queda patente en las manifestaciones culturales a las que nos adherimos, en la manera de vestir, de desplazarse o de emplear el tiempo libre. Pero esa raíz nuestra que se hunde en un momento histórico concreto también llega a niveles más profundos y estables, al vincularnos al núcleo de nuestra naturaleza humana, que por esencia permanece la misma, aunque sea susceptible de sufrir cambios accidentales.

Si aplicamos lo anterior, nos percatamos de que muchos de los temas que se debaten en la esfera pública y social son hijos de la época. Uno de ellos es el tan debatido “feminismo”. Es actual, aunque lo lleva siendo desde hace décadas, y en estos momentos ha alcanzado un especial interés porque se presenta como bandera de lucha de varios grupos sociales y hasta se ha convertido en un tema “políticamente correcto”. No podemos dejarlo de lado, pues somos hijos de nuestra época. Sin embargo, no podemos olvidar que también tiene raíces más profundas que nos pueden permitir una mirada más sólida y con criterios para discernir las reivindicaciones que responden a lo que realmente somos de las que son sólo fruto del capricho o de la moda del momento.

Efectivamente, la raíz de lo que somos nos recuerda que la persona humana es por naturaleza la obra más perfecta de la creación sensible, precisamente por poseer naturaleza racional. Recuerda santo Tomás de Aquino que La huella de Dios está presente en todos los seres, pero de manera especial en los “racionales, [que] de un modo especial tienen por fin a Dios, al que pueden alcanzar obrando, conociendo y amando” (Suma Teológica, Ia, q. 65, a. 2, in c). El ser capaces de abrirnos al mundo a través de la inteligencia, los afectos espirituales y de la respuesta libre ante él, nos coloca en una posición privilegiada y nos otorga una responsabilidad coherente con lo anterior. Dicho en términos bíblicos: somos imagen y semejanza de Dios, pues “Tanto en el hombre como en la mujer se encuentra la imagen de Dios en lo esencial, esto es, en cuanto a la naturaleza intelectual” (Ibid, q. 93, a. 4, ad. 1). Al compartir la misma naturaleza, hombre y mujer poseemos la misma dignidad o valor y, consecuentemente, la misma finalidad: la de llegar a amar a Dios y al prójimo a través del máximo despliegue de nuestras potencias.

Precisamente si atendemos a ese despliegue, aparece una faceta muy bella, la del diverso aporte que tanto mujer como varón hacen para el logro de sus metas y de la humanidad. Iguales en dignidad y en metas, pero diferentes en nuestra forma de ser –debido a causas tanto corpóreas como espirituales-, el aporte de la mujer es distinto del aporte del varón, y precisamente por eso, estamos llamados a la complementariedad y al enriquecimiento mutuo, nunca a la oposición o al enfrentamiento. Esto no sólo en la creación de vínculos y comunidades familiares, tan fundamentales para el ser humano, sino en todo ámbito (laboral, social, comunicacional...). De ahí que una comprensión que postule como punto de partida el enfrentamiento radical entre ambos no responde a lo que realmente somos sino a ideologías contrarias al designio divino.

La igualdad que brota de lo que somos no depende de la época en que vivamos, y por eso siempre es legítimo su reconocimiento y el trabajo que a veces implica su logro, sea en esta o en otras épocas. Si por feminismo se entiende una comprensión acorde con esta igual dignidad, compartida por varón y mujer, y considera a ambos colaboradores en la construcción de la historia, sí hunde sus raíces en lo que somos. Sin embargo, si plantea un enfrentamiento de raíz con vencedores y vencidos, a costa, incluso, de anular las diferencias complementarias entre ambos, entonces se aleja de los que somos por naturaleza.

Iguales pero diferentes: vivirlo y reconocerlo así sigue siendo un desafío, pero ojalá con los pies en la tierra: no desde el enfrentamiento sino desde la complementariedad.

 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
La nueva normalidad del corazón
La moral del Diablo
Un magisterio para la paz y contra la hipocresía
Evangelizar y reforzar la conciencia de ser pueblo de Dios, liberar el mundo, sanar la Tierra, conquistar el espacio (I)
Estatuas
Cuando el Evangelio resulta difícil
Olvidaron lo fundamental
La perenne normalidad eucarística
Feminismos contrapuestos
Cartas del sobrino a su diablo (XX)

RSS
María Esther Gómez de Pedro es miembro de la Cruzada de Santa María en Chile. Licenciada en Filosofía, profesora de secundaria y Doctora en Filosofía por la Universidad de Barcelona, España. Directora Nacional de Formación e Identidad - UST
ARCHIVO
JUNIO 2018

Iguales pero diferentes: verdad y desafío

Ver posts de otros meses

JUNIO 2020 (1 artículos)

MAYO 2020 (1 artículos)

ABRIL 2020 (1 artículos)

MARZO 2020 (1 artículos)

ENERO 2020 (1 artículos)

DICIEMBRE 2019 (2 artículos)

OCTUBRE 2019 (2 artículos)

AGOSTO 2019 (2 artículos)

JUNIO 2019 (1 artículos)

ABRIL 2019 (1 artículos)

MARZO 2019 (1 artículos)

ENERO 2019 (1 artículos)

DICIEMBRE 2018 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2018 (1 artículos)

OCTUBRE 2018 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2018 (2 artículos)

AGOSTO 2018 (1 artículos)

JUNIO 2018 (1 artículos)

MAYO 2018 (2 artículos)

MARZO 2018 (3 artículos)

ENERO 2018 (1 artículos)

DICIEMBRE 2017 (2 artículos)

Divino amor hecho carne

Divino amor hecho carne

El siglo de los mártires

El siglo de los mártires

Cultos afroamericanos y cristianismo

Cultos afroamericanos y cristianismo

LO MÁS LEÍDO
1 El día en que Padre Pío y Mons. Karol Wojtyla se unieron en oración pidiendo a Dios su misericordia
2 La moral del Diablo
3 Cardenal Cañizares denuncia "obra del diablo": crean vacunas contra el Covid 19 "con células de fetos abortados"
4 Estatuas
5 El tratamiento contra el cáncer del actor Val Kilmer y el peligro de la secta Ciencia Cristiana
6 Ponte, el escritor homosexual que cuestiona en Italia ley sobre homofobia y transfobia
7 La nueva normalidad del corazón
8 Impactante conversión de un asesino: Se ha consagrado a Cristo en castidad, pobreza y obediencia
9 Un magisterio para la paz y contra la hipocresía
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |