Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Sábado, 4 de abril de 2020
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar
ÚLTIMA HORA

Rey de Amor Resucitado

Actualizado 21 noviembre 2013  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
Jesús Álvarez García, ssp   


Comentario al Evangelio del domingo 24 de noviembre   Lucas 23,35-43. Fiesta de Cristo Rey.
 
“La gente estaba allí mirando; los jefes, por su parte, se burlaban de él diciendo: «Si salvó a otros, que se salve a sí mismo, ya que es el Mesías de Dios, el Elegido».
También los soldados se burlaban de él. Le ofrecieron vinagre diciendo: «Si tú eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo». Porque había sobre la cruz un letrero que decía: «Este es el rey de los judíos».
Uno de los malhechores que estaban crucificados con Jesús lo insultaba: «¿No eres tú el Mesías? ¡Sálvate a ti mismo y también a nosotros». Pero el otro lo reprendió diciendo: «¿No temes a Dios tú, que estás en el mismo suplicio? Nosotros lo hemos merecido y pagamos por lo que hemos hecho, pero éste no ha hecho nada malo». Y añadió: «Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu Reino». Jesús le respondió: «En verdad te digo que hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso»."
 
Comentario

Cristo inauguró su reino glorioso desde la cruz ignominiosa y victoriosa a la vez. De la derrota en la cruz pasó a la victoria de la resurrección como Rey glorioso y eterno.
 
Él se había negado a ser proclamado rey durante su vida pública. Pero se dejó aclamar rey en el camino hacia Jerusalén para ser crucificado. Se proclamó rey ante Pilatos, que lo entregó a sus acusadores diciendo: “Aquí tienen a su rey”, y mandó poner en la cruz el letrero: “Jesús nazareno, rey de los judíos”. Ya no había peligro de ser proclamado rey temporal, al estilo de David o Salomón, como deseaban incluso sus discípulos.
 
Jesús rechazó el reino temporal porque su “reino no es de este mundo”, aunque empieza en este mundo, como él mismo afirma: “El reino de Dios está entre ustedes”. Su reino no es triunfalista, sino que está marcado por los misterios insondables del amor de Dios manifestado en la cruz y en la resurrección.
 
El inocente Rey del universo es canjeado por un criminal y condenado a muerte entre malhechores. Pero en su agonía, ora por quienes lo asesinan: “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen”, y promete el paraíso a un ladrón agonizando a su lado: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”. ¡Admirable perdón!
 
La cruz no es una fatalidad para Jesús, sino un momento de su camino hacia la resurrección y hacia el reino eterno; momento de supremo abandono y entrega en que triunfa como rey heroico sobre el pecado y la muerte.
 
Ante la provocación burlona de quienes lo condenan: “Si eres el Mesías, sálvate a ti mismo como salvaste a otros”, Jesús responde con el silencio a los hombres y con una súplica al Padre que lo salva: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Y el Padre lo salva, no bajándolo vivo de la cruz, sino levantándolo resucitado del sepulcro.
 
Nosotros, como Jesús pedía en el Huerto, también desearíamos alcanzar la resurrección sin pasar por la cruz. Pero como Jesús tenemos que decir: “No se haga mi voluntad, sino la tuya”. Ahí está la clave del éxito final y total de nuestra existencia.
 
Está inaugurado ya el cielo nuevo y la tierra nueva, donde nos espera el Rey del universo y de la historia, que nos dice: “Al vencedor lo sentaré en mi trono, junto a mí; lo mismo que yo, cuando vencí, me senté en el trono de mi Padre, junto a Él” (Apoc 3, 21).

 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
Acto Penitencial 3
La ilusión se disipa
Se me revuelven las tripas
Cristo bañado por las lágrimas del cielo...
El prescindir de Dios
La hermosa penitencia
Mujeres creadas para amar y ser amadas
Nuestra Fragilidad
Globalismo vírico
El virus de la violencia

RSS
Jesús Álvarez García, ssp es sacerdote de la Sociedad de San Pablo, español y residente en Chile. Teólogo de la Universidad Gregoriana de Roma.
ARCHIVO

Ver posts de otros meses

JUNIO 2016 (1 artículos)

MAYO 2016 (2 artículos)

ABRIL 2016 (1 artículos)

ENERO 2016 (1 artículos)

DICIEMBRE 2015 (1 artículos)

OCTUBRE 2015 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (1 artículos)

AGOSTO 2015 (1 artículos)

DICIEMBRE 2013 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (2 artículos)

Divino amor hecho carne

Divino amor hecho carne

El siglo de los mártires

El siglo de los mártires

Cultos afroamericanos y cristianismo

Cultos afroamericanos y cristianismo

LO MÁS LEÍDO
1 No. Los astrólogos y los videntes no predijeron el coronavirus, ni pueden predecir nada
2 Padre José Antonio Fortea reflexiona sobre la posibilidad de que el Covid19 fuese un castigo de Dios
3 En su noche oscura, colapsada por las crisis de pánico, Pauline conoció el amor de Dios Padre
4 El coronavirus: las sectas se aprovechan de la epidemia del miedo
5 El exorcista italiano Paolo Carlin: "es imposible conciliar la perspectiva de la New Age y la cristiana"
6 Joven periodista con neumonía por Covid 19: "Solo rezar y hablar con mi madre hacía que me calmase"
7 Beato Ceferino, "El Pelé": Gitano martirizado por su devoción al rosario
8 Acto Penitencial 3
9 Ante el Día de las Víctimas del Terrorismo
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |