Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Viernes, 6 de diciembre de 2019
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar
ÚLTIMA HORA

Una época enferma

Una época enferma
Actualizado 16 marzo 2019  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
Juan Manuel de Prada   


La coincidencia temporal del horrendo parricidio de los niños de Godella y de una sentencia demente que condena a una madre por pegarle una bofetada a su hijo nos permite enhebrar una reflexión sobre nuestra época enferma.
 
Belloc resume todas las calamidades provocadas por el protestantismo en una, el «aislamiento del alma», que define como «una pérdida del sustento colectivo, del sano equilibrio producido por la vida comunitaria». Este veneno corrosivo que introduce el protestantismo adquirirá rango de dogma político a través del liberalismo, que con su exaltación de la libertad individual y la autodeterminación acaba destruyendo toda forma de vida comunitaria. Y, como nos enseña Aristóteles, la vida comunitaria es constitutiva de la naturaleza humana; y, destruida esa forma de vida, los seres humanos no pueden subsistir sino como pies o manos desgajados de su cuerpo, a los que no resta otro destino sino pudrirse. La sociedad liberal, al sustituir los vínculos naturales entre los hombres por vínculos puramente contractualistas creó una forma de coexistencia horrenda, una sórdida «disociedad» por mera agregación de individuos que se soportan a duras penas, en virtud de un «contrato social», pero que han roto todos los vínculos que los hacían fuertes. En esta «disociedad» se produce, inevitablemente, una hipertrofia del «yo» que, desligado tanto de su Principio trascendente como del bien común de la polis, rompe amarras con la tradición. Así se generan personas cada vez más solipsistas y autistas que acaban cultivando hábitos estrafalarios, proyectando hacia fuera las construcciones mentales más pintorescas o aberrantes, hasta que su unidad psíquica se quiebra. Pues el desarraigo siempre acaba engendrando monstruos. Y como, entretanto, la comunidad ha desaparecido, ni siquiera existen las formas naturales de control que antaño permitían detectar a los monstruos.
 
Pero, allá donde se ha impuesto la «disociedad» liberal, todas las formas de vida están admitidas; y ni siquiera las conductas más estrafalarias y aberrantes (como las de esos parricidas de Godella) pueden ser censuradas, si no atentan contra la libertad individual de sus vecinos. Pues, mientras la autoridad en una sociedad tradicional se encargaba de garantizar el bien común, la autoridad en la «disociedad» liberal se encarga exclusivamente de asegurar el bien privado de los individuos. Así, el Estado liberal acaba introduciéndose en la conciencia de las personas; y, para asegurar que las libertades individuales no son coartadas, favorece el aislamiento de las almas (exaltando la lucha de sexos, minando la patria potestad, postulando la flexibilidad sexual, etcétera). Así, mientras la autoridad política tradicional refuerza la inclinación natural del hombre a la vida comunitaria, el Estado liberal se pone al servicio de la desestructuración social, de la ruptura de los vínculos comunitarios y familiares, con la excusa de satisfacer las necesidades privadas de aquellos a quienes somete a su molde embrutecedor. Pero, para reprimir la naturaleza comunitaria del hombre, el Estado liberal necesita dotarse de instrumentos coercitivos cada vez más invasivos, que le permitan incluso castigar a una madre por pegarle una bofetada a su hijo levantisco.
 
Así, el Estado liberal, convertido en una pavorosa máquina totalitaria, a la vez que destruye los mecanismos de defensa comunitaria que antaño permitían la detección de tarados como los parricidas de Godella, castiga a los padres que hacen un uso legítimo de su patria potestad. Es lo que ocurre cuando se produce «una pérdida del sustento colectivo, del sano equilibrio producido por la vida comunitaria».
 

Fuente: ABC

 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
Anclándonos en la bondad de Dios
El maravilloso plan de Dios
Virgen de la Medalla Milagrosa
"Sigo creyendo en el ser humano"
Liga Estudiantil Anticristiana de China de 1922: Preparando la persecución
Estado totalitario
El día contra la violencia «de género»
Jesucristo Rey del universo y de los corazones
¿Qué hay en Busubi?
Desengáñese de sus señorías

RSS
Juan Manuel de Prada es un escritor español y articulista en diversos medios de comunicación.
ARCHIVO
MARZO 2019

La Sangre de los Pobres

Una época enferma

Pederastia y clero

Ver posts de otros meses

NOVIEMBRE 2019 (1 artículos)

OCTUBRE 2019 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2019 (1 artículos)

AGOSTO 2019 (4 artículos)

JULIO 2019 (3 artículos)

JUNIO 2019 (2 artículos)

MAYO 2019 (3 artículos)

ABRIL 2019 (4 artículos)

MARZO 2019 (3 artículos)

ENERO 2019 (1 artículos)

DICIEMBRE 2018 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2018 (2 artículos)

OCTUBRE 2018 (1 artículos)

JULIO 2018 (1 artículos)

ABRIL 2018 (3 artículos)

MARZO 2018 (4 artículos)

ENERO 2018 (1 artículos)

DICIEMBRE 2017 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2017 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (3 artículos)

AGOSTO 2017 (4 artículos)

JULIO 2017 (2 artículos)

JUNIO 2017 (3 artículos)

ABRIL 2017 (4 artículos)

MARZO 2017 (3 artículos)

ENERO 2017 (3 artículos)

DICIEMBRE 2016 (2 artículos)

OCTUBRE 2016 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (2 artículos)

AGOSTO 2016 (2 artículos)

JUNIO 2016 (2 artículos)

ABRIL 2016 (2 artículos)

DICIEMBRE 2015 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (1 artículos)

Divino amor hecho carne

Divino amor hecho carne

El siglo de los mártires

El siglo de los mártires

Cultos afroamericanos y cristianismo

Cultos afroamericanos y cristianismo

LO MÁS LEÍDO
1 Exorcista Beppino Co´ alerta sobre el "arma secreta" y otras tácticas que hoy usa Satanás
2 En reciente aparición a joven campesino la Virgen reitera lo dicho en Fátima. Multitudes acuden al lugar
3 Es mucho atrevimiento condenar al Papa como idólatra
4 Para acercar a los alejados de la Iglesia
5 Que las familias sean templo para la Eucaristía, exhorta el Papa Francisco en su catequesis
6 Iglesia: diagnósticos equivocados y diagnósticos acertados
7 Creo en la Comunión de los Santos
8 Conmovedora adoración de tres "Hijas de María" ante la Preciosísima Sangre de Cristo derramada accidentalmente
9 La grotesca y agresiva arenga de un obispo "designado" por comunistas chinos: La patria antes que la Iglesia
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |