Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Miércoles, 30 de septiembre de 2020
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar
ÚLTIMA HORA

Liberalismo y socialismo (y II)

Liberalismo y socialismo (y II)
Actualizado 3 agosto 2019  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
Juan Manuel de Prada   


Para salvar su propia inestabilidad, el capitalismo podría recurrir a una solución drástica, la tradicional o distributista, consistente en poner la propiedad de los medios de producción en manos de una mayoría social; o bien a una solución «mitigada» (que es la que le conviene para sus mangoneos), consistente en que el Estado sea vigilante de los estragos del capitalismo. Así se alcanza esa simbiosis entre capitalismo y comunismo que Belloc denominaba «Estado servil» y que los modernos llaman «socialdemocracia» (si tiran hacia el negociado de izquierdas) o «social-liberalismo» (si tiran hacia el negociado de derechas). Y es que, a la postre, como señala Belloc, «el experimento colectivista se adapta completamente a la sociedad capitalista a la que se propone destituir. Trabaja con la maquinaria que le proporciona el capitalismo, habla y piensa con los mismos términos del capitalismo, invoca exactamente los apetitos despertados por el capitalismo y ridiculiza, calificándolas de fantásticas e inauditas, aquellas cosas de la sociedad cuya memoria mató el capitalismo en el alma de los hombres, allá donde llegó su flagelo».

El capitalismo, para corregir su equilibrio inestable, necesita que el comunismo asegure a las masas despojadas de los medios de producción «la satisfacción de unas necesidades vitales y un nivel mínimo de bienestar». Pero esta amalgama, para ser plenamente efectiva, necesita fomentar la «anarquía moral». Pues -prosigue Belloc- «siempre resulta ventajoso para el rico negar los conceptos del bien y del mal, objetar las conclusiones de la filosofía popular y debilitar el fuerte poder de la comunidad. Siempre está en la naturaleza de la gran riqueza (…) obtener una dominación cada vez mayor sobre el cuerpo de los hombres. Y una de las mejores tácticas para ellos es atacar las restricciones sociales establecidas». De ahí que en los Estados serviles (amalgama de capitalismo y comunismo) sean tan importantes los «derechos de bragueta», igualmente exaltados por liberales y socialistas.

Y todo ello tiene su origen en ese «principio emancipador brutal» (Errejón dixit) del liberalismo, que con sus consignas de soberanía y autodeterminación convirtió a las naciones históricas tradicionales en un avispero de nacionalismos a la greña, y a los hombres que las formaban en chiquilines agitados y caprichosos. Así se sustituyó la solicitud amorosa del bien común, fin primordial de la política tradicional, por la devorante apetencia de derechos individuales que rompieron los vínculos comunitarios entre los hombres, que desde entonces se guiaron por la obtención del placer y de sus pretensiones egoístas. Esta disolución de los vínculos comunitarios dio lugar a una sociedad de individuos engreídos de su autonomía personal, ahítos de libertad, borrachos de derechos, que resultan muy mollares y manejables para las fuerzas del Dinero. Y esos individuos mollares y manejables terminan encumbrando a los políticos socialistas, que son los que más eficazmente reparten los placebos que aseguran la dominación del Dinero: subvenciones y subsidios por un lado; derechos de bragueta por otro. Así los pueblos se convierten en masas cretinizadas que hociquean en la pocilguita.
 
A la postre, como explicaba Castellani, el liberalismo consigue que «un grupo de socialistas, bajo la coartada de la adoración del Hombre, gobiernen el mundo con poderes tan extraordinarios como no los soñó Licurgo». De ahí que Errejón, que sabe perfectamente que el liberalismo crea las condiciones sociales, económicas y morales óptimas para el triunfo de la izquierda, lo ensalce sin dobleces y afirme sinceramente que el socialismo no refuta los principios liberales, sino que los hace propios y los desarrolla.

 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
Santa Sede y China: El Acuerdo Provisional se refiere exclusivamente al proceso de nombramiento de obispos
En la caverna platónica
Disparates científicos
La buena literatura italiana
Cuidar de los enfermos aprendiendo lo que significa amar
Mi dolor, mi esperanza
Misericordia, Pecado y Perdón
Cúpula de ONG musulmana: Vinculados al terrorismo
Algo habrá hecho
La Bestia solo quiere esclavizarnos

RSS
Juan Manuel de Prada es un escritor español y articulista en diversos medios de comunicación.
ARCHIVO
MARZO 2018

Divorcio

Elegir y separar

Un símbolo

Formas de egoísmo

Ver posts de otros meses

SEPTIEMBRE 2020 (1 artículos)

AGOSTO 2020 (4 artículos)

JULIO 2020 (1 artículos)

JUNIO 2020 (1 artículos)

MAYO 2020 (3 artículos)

ABRIL 2020 (4 artículos)

MARZO 2020 (4 artículos)

ENERO 2020 (3 artículos)

DICIEMBRE 2019 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2019 (1 artículos)

OCTUBRE 2019 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2019 (1 artículos)

AGOSTO 2019 (4 artículos)

JULIO 2019 (3 artículos)

JUNIO 2019 (2 artículos)

MAYO 2019 (3 artículos)

ABRIL 2019 (4 artículos)

MARZO 2019 (3 artículos)

ENERO 2019 (1 artículos)

DICIEMBRE 2018 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2018 (2 artículos)

OCTUBRE 2018 (1 artículos)

JULIO 2018 (1 artículos)

ABRIL 2018 (3 artículos)

MARZO 2018 (4 artículos)

ENERO 2018 (1 artículos)

DICIEMBRE 2017 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2017 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (3 artículos)

AGOSTO 2017 (4 artículos)

JULIO 2017 (2 artículos)

JUNIO 2017 (3 artículos)

ABRIL 2017 (4 artículos)

MARZO 2017 (3 artículos)

ENERO 2017 (3 artículos)

DICIEMBRE 2016 (2 artículos)

OCTUBRE 2016 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (2 artículos)

AGOSTO 2016 (2 artículos)

JUNIO 2016 (2 artículos)

ABRIL 2016 (2 artículos)

DICIEMBRE 2015 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (1 artículos)

San Juan Pablo Magno

San Juan Pablo Magno

La verdad nace de la carne

La verdad nace de la carne

María, signo de esperanza

María, signo de esperanza

LO MÁS LEÍDO
1 Dolindo Ruotolo: místico, exorcista, sanador de enfermos, sujeto de bilocaciones, "el padre Pío de Nápoles"
2 ¿Qué harías si descubres que en tu trabajo utilizan seres humanos abortados?
3 La voz profética del Papa advierte a Naciones Unidas que se debe apoyar el "proyecto de Dios sobre el mundo"
4 Los mormones pretenden instrumentalizar a la Iglesia Católica: Desde el Papa hasta Cáritas y las parroquias
5 En el "Santuario María Auxiliadora" la Virgen conquista el corazón de un joven Mormón
6 Entre las ruinas que dejaron los terroristas del ISIS, vuelven a florecer las vocaciones sacerdotales
7 Santa Sede y China: El Acuerdo Provisional se refiere exclusivamente al proceso de nombramiento de obispos
8 Cuidar de los enfermos aprendiendo lo que significa amar
9 En la caverna platónica
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |