Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Domingo, 12 de julio de 2020
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar
ÚLTIMA HORA

El secreto de confesión

El secreto de confesión
Actualizado 7 octubre 2019  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
P. Pedro Trevijano   


Creo que es bueno que inicie este artículo haciendo una referencia a algo sin lo que no podemos entender el sacramento de la Penitencia: me refiero al secreto de confesión o sigilo sacramental.

El Catecismo de la Iglesia Católica hace referencia a él en los números 1467 y 2490: «Dada la delicadeza y la grandeza de este ministerio y el respeto debido a las personas, la Iglesia declara que todo sacerdote que oye confesiones está obligado a guardar un secreto absoluto sobre los pecados que sus penitentes le han confesado, bajo penas muy severas. Tampoco puede hacer uso de los conocimientos que la confesión le da sobre la vida de los penitentes. Este secreto, que no admite excepción, se llama ‘sigilo sacramental’, porque lo que el penitente ha manifestado al sacerdote queda ‘sellado’ por el sacramento» (nº 1467). Este secreto obliga sólo al confesor, no al penitente.

La obligación se funda: a) en el derecho natural, igual que otros secretos profesionales; b) en el derecho positivo divino: Jesucristo al instituir este sacramento no quiso infamar a la gente, sino establecer un rito de santificación. El «sensus Ecclesiae» siempre ha interpretado la ley del sigilo como absolutamente inviolable; c) en el derecho positivo eclesiástico, que castiga con sus penas más severas a los transgresores.

Nunca se puede violar el sigilo sacramental, aunque se hunda el mundo. Obliga ante cualquier persona, incluso ante el penitente mismo, pero en este caso sólo fuera de confesión, no siendo por tanto ruptura de sigilo el uso dentro de la confesión de cosas sabidas en otras confesiones del mismo penitente. En cambio, cuando se charla fuera de confesión de cosas sabidas en ella, hay que empezar pidiendo permiso para ello al penitente.

Son objeto del sigilo: 1º) Todos los pecados del penitente en cuanto confesados en orden a la absolución, sean mortales o veniales. Los pecados son el objeto primario del sigilo. Con el término pecados se incluyen los pecados mortales aun en general y los veniales en especie.

2º) Objeto secundario del sigilo es todo lo que el penitente manifiesta, para explicar su pecado, a no ser que sean cosas públicas o conocidas extra-sacramentalmente por el confesor. Entran en este ámbito las circunstancias, los objetos y los cómplices del pecado.

3º) Objeto accidental del sigilo es todo lo que se conoce exclusivamente a través de la confesión y no es conocido públicamente, pudiendo su manifestación hacer temer que ha habido revelación de la confesión, o al menos resulte gravosa para el penitente o simplemente haga odioso el sacramento. A menudo se trata de cosas que el confesor comprueba, aunque no las diga el penitente p. ej. algún defecto de éste.

La violación del sigilo puede ser directa o indirecta. La directa cuando se dice el pecado y el pecador. Es siempre pecado grave, aunque el pecado sea levísimo. Indirecta cuando sólo se dice el pecado o el pecador, pero con peligro de llegar al conocimiento del otro término.

«El confesor que viola directamente el sigilo sacramental incurre en excomunión latae sententiae (es decir automática) reservada a la Sede Apostólica» (CIC c. 1388 & 1 a). Es la sanción más severa que tiene la Iglesia y manifiesta la importancia que tiene este delito.

«Quien lo viola sólo indirectamente, ha de ser castigado en proporción con la gravedad del delito» (c. 1388 & 1 b).

Sobre este punto del sigilo recuerdo un día que confesé a varios alumnos que se preparaban para la confirmación, uno de ellos me dijo: «Recuerda, Pedro, que no puedes decir nada, que estás bajo secreto». Me hizo gracia y me dio vergüenza decir la verdad, que era que, aunque habían pasado pocos minutos, no tenía ni idea de lo que se había confesado. Sobre este punto me llama la atención que jamás he soñado sobre cosas sabidas en confesión y que tampoco he oído que un sacerdote delirando lo haya violado. Pero sobre todo donde veo la Providencia divina es que habiendo renunciado bastantes sacerdotes a su ministerio y siendo algunos muy enemigos de la Iglesia, sin embargo, el sigilo sacramental lo respetan.

Por otra parte, el secreto de confesión tiene mártires como san Juan Nepomuceno y cualquier sacerdote sabe que debe morir antes de no respetarlo.
 
 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
La nueva normalidad del corazón
La moral del Diablo
Un magisterio para la paz y contra la hipocresía
Evangelizar y reforzar la conciencia de ser pueblo de Dios, liberar el mundo, sanar la Tierra, conquistar el espacio (I)
Estatuas
Cuando el Evangelio resulta difícil
Olvidaron lo fundamental
La perenne normalidad eucarística
Feminismos contrapuestos
Cartas del sobrino a su diablo (XX)

RSS
P. Pedro Trevijano. Sacerdote, doctor en Teología Moral, por el Alfonsiano de Roma. Licenciado en Derecho.
ARCHIVO
SEPTIEMBRE 2016

Sobre la sanación en raíz o cómo casarse sin pisar la Iglesia

Ver posts de otros meses

JULIO 2020 (1 artículos)

JUNIO 2020 (1 artículos)

MAYO 2020 (2 artículos)

ABRIL 2020 (3 artículos)

MARZO 2020 (2 artículos)

ENERO 2020 (2 artículos)

DICIEMBRE 2019 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2019 (3 artículos)

OCTUBRE 2019 (4 artículos)

AGOSTO 2019 (1 artículos)

JULIO 2019 (2 artículos)

JUNIO 2019 (2 artículos)

MAYO 2019 (4 artículos)

MARZO 2019 (3 artículos)

ENERO 2019 (3 artículos)

DICIEMBRE 2018 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2018 (3 artículos)

OCTUBRE 2018 (2 artículos)

AGOSTO 2018 (2 artículos)

JUNIO 2018 (1 artículos)

MAYO 2018 (1 artículos)

ABRIL 2018 (2 artículos)

MARZO 2018 (2 artículos)

FEBRERO 2018 (1 artículos)

ENERO 2018 (2 artículos)

DICIEMBRE 2017 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2017 (3 artículos)

OCTUBRE 2017 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (3 artículos)

AGOSTO 2017 (1 artículos)

JUNIO 2017 (2 artículos)

MAYO 2017 (2 artículos)

ABRIL 2017 (1 artículos)

MARZO 2017 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (4 artículos)

OCTUBRE 2016 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (1 artículos)

AGOSTO 2016 (1 artículos)

JULIO 2016 (1 artículos)

JUNIO 2016 (4 artículos)

MAYO 2016 (1 artículos)

ABRIL 2016 (1 artículos)

MARZO 2016 (1 artículos)

ENERO 2016 (3 artículos)

DICIEMBRE 2015 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (1 artículos)

AGOSTO 2015 (3 artículos)

JULIO 2015 (2 artículos)

JUNIO 2015 (4 artículos)

ABRIL 2015 (1 artículos)

MARZO 2015 (1 artículos)

ENERO 2015 (1 artículos)

DICIEMBRE 2014 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (1 artículos)

JULIO 2014 (1 artículos)

JUNIO 2014 (1 artículos)

Divino amor hecho carne

Divino amor hecho carne

El siglo de los mártires

El siglo de los mártires

Cultos afroamericanos y cristianismo

Cultos afroamericanos y cristianismo

LO MÁS LEÍDO
1 Se exponen a violentos ataques del demonio quienes usan el exorcismo de León XIII sin estar facultados por la Iglesia
2 Verdad, poder y censura
3 Dignidad
4 Feminismos contrapuestos
5 Confirman veracidad del milagro que sanó a una niña tucumana por mediación de fraile franciscano
6 El Espíritu Santo salvó la vida de Ema. "Le pedimos que soplara vida en ella", cuentan sus padres
7 "Ora et Labora". "A Dios rogando y con el mazo dando". Católicos que viven las exigencias del amor fraterno
8 La moral del Diablo
9 Recordando el rostro del hijo que abortó y ante la Virgen de Guadalupe agradece a Dios su conversión
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |