Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Miércoles, 27 de mayo de 2020
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar
ÚLTIMA HORA

El Cáliz y el Pan de Vida

Actualizado 20 junio 2014  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
P. Raniero Cantalamessa   


Comentario al Evangelio del domingo 22 de junio, Juan 6,51-58


La fiesta del «Corpus Domini» asume un significado del todo especial en el año de la Eucaristía. Uno de los frutos que el Papa Juan Pablo II (aún nos cuesta convencernos de que ya no está entre nosotros) esperaba de este año era «reavivar en los cristianos el estupor eucarístico», esto es, la maravilla de frente a la «enormidad divina» (Paul Claudel) que es la Eucaristía.
 
En la segunda lectura de la fiesta del día, San Pablo escribe: «La copa de bendición que bendecimos ¿no es acaso comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo?». La Eucaristía es por lo tanto fundamentalmente un misterio de comunión. Conocemos distintos tipos de comunión. Una, muy íntima, es aquella entre nosotros y el alimento que comemos, porque éste se convierte en carne de nuestra carne y sangre de nuestra sangre. He oído a las madres decir a sus criaturas, mientras las estrechan contra su pecho y las besan: «¡Te quiero tanto que te comería!». Es verdad que el alimento no es una persona viva e inteligente con la que podamos intercambiar pensamientos y afectos, pero supongamos por un momento que el alimento fuera él mismo vivo e inteligente, ¿no parece que entonces se tendría finalmente la perfecta comunión?
 
Esto es precisamente lo que ocurre en la comunión eucarística. Jesús, en el pasaje evangélico, dice: «Yo soy el pan vivo, bajado del cielo… Mi carne es verdadera comida… Quien come mi carne tiene vida eterna». Aquí el alimento no es una cosa, sino que es una persona viva. Se tiene la más íntima, si bien también la más misteriosa, de las comuniones.
 
Veamos lo que ocurre en la naturaleza en el ámbito de la alimentación. Es el principio vital más fuerte el que asimila al menos fuerte. Es el vegetal el que asimila el mineral; es el animal el que asimila el vegetal. También en las relaciones entre el hombre y Cristo se verifica esta ley. Es Cristo quien nos asimila a él; nosotros nos transformamos en él, no él en nosotros. Un famoso materialista ateo dijo: «El hombre es lo que come». Sin saberlo dio una definición óptima de la Eucaristía. Gracias a ésta, el hombre se convierte verdaderamente en lo que come, ¡o sea, cuerpo de Cristo!
 
Leemos a continuación del texto inicial de San Pablo: «Porque aún siendo muchos, un sólo pan y un solo cuerpo somos, pues todos participamos de un solo pan». Está claro que en este segundo caso la palabra «cuerpo» ya no indica el cuerpo de Cristo nacido de María, sino que indica «todos nosotros», indica ese cuerpo de Cristo mayor que es la Iglesia. Esto quiere decir que la comunión eucarística es siempre también comunión entre nosotros. Comiendo todos del único alimento, formamos un solo cuerpo.
 
¿Cuál es la consecuencia? Que no podemos hacer verdadera comunión con Cristo si estamos divididos entre nosotros, nos odiamos, no estamos dispuestos a reconciliarnos. «Si has ofendido a un hermano», decía San Agustín, «si has cometido una injusticia contra él, y después vas a recibir la comunión como si nada, tal vez lleno de fervor, te pareces a uno que ve llegar a un amigo a quien no ve desde hace tiempo. Corre a su encuentro, le echa los brazos al cuello y se eleva sobre la punta de sus pies para besarle en la frente… Pero, al hacer esto, no se da cuenta de que le está pisando los pies con zapatos de clavos. Los hermanos, de hecho, especialmente los más pobres y desamparados, son los miembros de Cristo, son sus pies posados aún en la tierra».
 
Al darnos la hostia, el sacerdote dice: «El cuerpo de Cristo», y nosotros respondemos: «¡Amén!». Ahora sabemos a quién decimos «Amén», esto es: «Sí, te acojo»: no sólo a Jesús, el Hijo de Dios, sino también a quien tenemos al lado.
 
 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
Amigos fieles
Laudato Si´, una encíclica para mirar hacia el futuro después de la pandemia
Christopher Dawson, un discípulo de Beda y Newman
El control ejercido por China sobre la OMS empeoró la epidemia
La familia de san Juan Pablo II
¿Las Misas virtuales son reales?
… Y nos harán más malos
La Ideología de Género al servicio del Anticristo
El prójimo y la Humanidad
Dejando la paz como nuestro regalo de despedida

RSS
P. Raniero Cantalamessa, de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos, es doctor en Teología, Predicador de la Casa Pontificia.
ARCHIVO
JUNIO 2014

Solemnidad de San Pedro y San Pablo

El Cáliz y el Pan de Vida

La Trinidad, escuela de relación

Ver posts de otros meses

DICIEMBRE 2019 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2019 (1 artículos)

MAYO 2019 (1 artículos)

ABRIL 2019 (1 artículos)

MARZO 2019 (3 artículos)

DICIEMBRE 2018 (2 artículos)

ABRIL 2018 (1 artículos)

ENERO 2018 (2 artículos)

DICIEMBRE 2017 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2017 (1 artículos)

OCTUBRE 2017 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (3 artículos)

AGOSTO 2017 (1 artículos)

MAYO 2017 (2 artículos)

MARZO 2017 (1 artículos)

DICIEMBRE 2016 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (4 artículos)

AGOSTO 2016 (2 artículos)

JULIO 2016 (3 artículos)

MAYO 2016 (1 artículos)

DICIEMBRE 2015 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (3 artículos)

OCTUBRE 2015 (1 artículos)

MAYO 2015 (1 artículos)

ABRIL 2015 (1 artículos)

ENERO 2015 (1 artículos)

DICIEMBRE 2014 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (1 artículos)

OCTUBRE 2014 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (1 artículos)

AGOSTO 2014 (3 artículos)

JULIO 2014 (3 artículos)

JUNIO 2014 (3 artículos)

MAYO 2014 (3 artículos)

ABRIL 2014 (2 artículos)

MARZO 2014 (3 artículos)

ENERO 2014 (2 artículos)

DICIEMBRE 2013 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (2 artículos)

OCTUBRE 2013 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (2 artículos)

Divino amor hecho carne

Divino amor hecho carne

El siglo de los mártires

El siglo de los mártires

Cultos afroamericanos y cristianismo

Cultos afroamericanos y cristianismo

LO MÁS LEÍDO
1 Reveladoras experiencias de sacerdotes que dan la Unción de los Enfermos a personas moribundas por el Covid 19
2 Streaming: El Papa Francisco convoca a rezar el rosario "a los pies de la Virgen" por el fin de la pandemia
3 ¿Cómo se vive un duelo en tiempos de COVID 19? Con sabiduría de ciencia y fe una psiquiatra ofrece testimonio
4 Eran solteros ya mayores y dicen que se han casado gracias a la Virgen de Torreciudad
5 Laudato Si´, una encíclica para mirar hacia el futuro después de la pandemia
6 Obispo argentino levanta alertas sobre la teleserie "Jesús" producida por empresa vinculada a la secta "Pare de sufrir"
7 La fe de Pablo Vela, un joven sevillano de 24 años: "Cada día trato de ser más de Dios y menos de mí mismo"
8 Christopher Dawson, un discípulo de Beda y Newman
9 Amigos fieles
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |