Portaluz.org
Los males del aborto en dos países de tradición cristiana: México y Chile
Los males del aborto en dos países de tradición cristiana: México y Chile
Actualizado 22 septiembre 2017 - 9:0  
Pablo de Torreones es empresario, autor del libro testimonial ´´Desde el infierno de Ulises al cielo de Pablo´´ y columnista de Portaluz.   


“¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra” (Gen 4:10)

El 13 de octubre del 1980 la Virgen le dice al Padre Stefano Gobi: “Muchos han perdido la conciencia del pecado, por esto lo cometen y lo justifican más cada día. Casi ha desaparecido el sentido del arrepentimiento, que es el primer paso que hay que dar para ponerse en el camino de la conversión. Hasta en las naciones de más tradición cristiana se ha legitimado el gran delito del asesinato de los niños inocentes en el seno de sus madres. Este delito clama pidiendo venganza en la presencia de Dios”. (Fuente: Libro: A los sacerdotes, hijos predilectos de la Santísima Virgen del Padre Gobbi).

El mal avanza en los países donde se ha legalizado el aborto siendo México un caso ilustrativo que muestra claramente la relación entre aborto y aumento del mal. En este país además del mal moral –que se observa en todo los países donde se ha legalizado el aborto pero que el común de la gente no se percata debido al relativismo moral- es posible observar el mal físico. Por boca de un poseso, en un exorcismo realizado por el fallecido Padre Amorth, los demonios dijeron que Dios y la Santísima Virgen están muy agraviados por haberse aprobado la ley del aborto en la Ciudad de México, y que el Cielo ha permitido que por cada aborto pueda haber un homicidio por parte del crimen organizado (“Las consecuencias del aborto”).

En fecha reciente el semanario Portaluz mostraba la asombrosa correlación entre número de abortos y número de homicidios dolosos en México, la gran mayoría vinculados con el narcotráfico. Desde mayo del 2007 (inicio del aborto) hasta  mayo del año 2017 se habían provocado 178.423 abortos y durante el mismo tiempo se habían cometido 182.937 homicidios. Las cifras no mienten y le dan la razón al demonio que habló a través del poseso: por cada aborto hay un homicidio.

En Chile, el pasado 14 de septiembre la Presidenta Bachelet - agnóstica, socialista, de ancestros masones y ex Directora Ejecutiva de ONU Mujeres- ha promulgado una ley de aborto. Así, Chile se ha unido al club de los países que han legitimado el asesinato de los niños inocentes en el seno de sus madres.

Chile y México son países de tradición cristiana. ¿Si Dios y la Santísima Virgen han sido agraviados por la aprobación del aborto en México, por qué no estarlo por el caso de Chile? ¿Si así fuese, además de los males morales que ya han llegado y seguirán llegando a este país, qué males físicos podrían suceder?

Chile no es un país novato en materia de leyes permisivas con el aborto. El 18 de enero del año 2010 durante el primer gobierno de la Presidenta Bachelet (2006-2010) se promulgó la Ley de la Píldora del Día Después, píldora considerada abortiva. Pasados cuarenta días (número bíblico), Chile sufrió el terremoto y tsunami conocido como 27F (magnitud 8,8 en la escala Ritcher) considerado como el tercero más fuerte en la historia del país y el octavo más fuerte registrado por la humanidad.

Todo parecería indicar que en Chile el mal físico, debido al pecado del aborto, se expresará en la forma de catástrofes de la naturaleza.

La oración desarma la ira de Dios. La oración es la llave del Cielo. Oremos por Chile y México para que Dios perdone en estos países los pecados del aborto y dé luces a sus autoridades gubernamentales y legislativas para que deroguen -por el bien de sus habitantes- las leyes que lo facilitan.