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Estudio global revela tendencia a un aumento del aborto de bebés si son de sexo femenino
"El desequilibrio de la proporción entre hombres y mujeres al nacer en algunas partes del mundo en los últimos decenios es consecuencia directa del aborto selectivo en función del sexo, impulsado por la coexistencia de la preferencia por los hijos (varones), la disponibilidad de tecnología para la determinación prenatal del sexo y la disminución de la fecundidad".
Actualizado 25 mayo 2019 - 0:0  
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Científicos e investigadores por años pudieron registrar un patrón de equilibrio en los nacimientos que se mantenía a lo largo de las décadas en todo el mundo. Con algunas variaciones según fuese el territorio, el promedio mundial indicaba que, por cada 100 bebés nacidas niñas, ocurrían 105 nacimientos de bebés niños.
 
Los científicos especularon por años respecto de las causas de ese equilibrio natural en las proporciones globales. Sin embargo, un estudio publicado el pasado mes de marzo de 2019 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the U.S.A. con fondos de la Universidad de Singapur, muestra que la humanidad alteró y está destruyendo ese equilibrio.
 
"Durante mucho tiempo, la gente dio por sentado ese número", comentó a la prensa Fengqing Chao, investigador de salud pública del Instituto de Estudios Políticos de Singapur y co-autor del estudio. "Pero nadie se había tomado la molestia de reunir toda esta información para obtener estimaciones precisas de esta métrica fundamental", agregó.
 
El estudio revela un desequilibrio global en la proporción de nacimientos debido a la planificada intervención humana. En concreto se está reduciendo drásticamente la tasa de nacimientos de mujeres.
 
En su presentación resumida el estudio denuncia que: “El desequilibrio de la proporción entre hombres y mujeres al nacer en algunas partes del mundo en los últimos decenios es consecuencia directa del aborto selectivo en función del sexo, impulsado por la coexistencia de la preferencia por los hijos (varones), la disponibilidad de tecnología para la determinación prenatal del sexo y la disminución de la fecundidad”.
 
Los investigadores trabajaron cinco años combinando décadas de datos censales, respuestas a encuestas nacionales y registros de nacimientos para construir modelos que permitieran estimar las proporciones nacionales entre los sexos a lo largo del tiempo. Al hacerlo, Fengqing Chao y sus colaboradores de las Naciones Unidas descubrieron que, en la mayoría de las regiones del mundo, la proporción entre los sexos difiere considerablemente de la norma histórica.
 
Incluso, en una docena de países que sinceraron con transparencia todos sus datos estadísticos a los investigadores, el drama de este exterminio se refleja en las cifras: 23,1 millones de mujeres asesinadas mediante aborto selectivo desde 1970.
 
El impacto u objetivo que se pretende es aún especulativo. Pero lo concreto es que existe una tendencia a impedir en particular el nacimiento de mujeres, ya sea por aborto u otras medidas de control.
 
"Es una contribución increíblemente importante" comentó sobre el estudio Darrell Bricker, un politólogo canadiense, al portal Wired. "Si la única parte de la población que puede producir nuevos hijos son mujeres menores de 45 años y si su número se reduce, va a tener un impacto obvio en la fertilidad de una población", agregó. En su libro recientemente publicado, Empty Planet, Bricker propone la idea radical de que, contrariamente al escenario del apocalipsis de la explosión demográfica, los datos sugieren que el mundo tiene más probabilidades de quedarse sin gente.