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Un bombero bautiza a bebé moribundo que luego logró sobrevivir
Ocurrió en Paraguay y los protagonistas escriben en Facebook: "Quizás cueste mucho creer, o fue casualidad, pero de que estamos seguros y emocionados es que el dia de hoy un pequeño esteño hace parte de unas de las historias mas conmovedoras y emocionante de nuestra institución ! ❤"
Actualizado 29 octubre 2019 - 0:0  
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Esta historia de esperanza difundida por el portal ChurchPop y que Portaluz ofrece, fue informada en la página de Facebook de la unidad de bomberos de Ciudad del Este (Paraguay). Narra una impactante experiencia que afrontar el pasado 24 de octubre.
 
“Una de las historias más conmovedoras y emocionantes de nuestra institución”, así lo destacaron en su publicación los alegres bomberos que vieron ante sus ojos, un posible milagro del amor de Dios. 
 
Un bebé moribundo
 
El texto publicado en la red social de la Institución paraguaya resume cómo la unidad de bomberos recibió un llamado de emergencia por la salud de un bebé de 1 mes de nacido, hijo de una adolescente de 13 años y que justo al llegar ellos comenzó a perder signos vitales. 

Intentaron ayudarlo cómo podían, pero todo indicaba que el bebé iba a morir pronto. Ante esto, el bombero Jorge Corvalán, ex seminarista, vio oportuno darle el “Agua de socorro”, es decir, bautizarlo de emergencia.   

“¡En ese momento el bebé milagrosamente e increíblemente reacciona frente a nuestros ojos, y es ingresado en Urgencias Pediátricas del Hospital de traumas dejándolo a cargo de los médicos de guardia!”, escriben en la cuenta de Facebook de la unidad de bomberos. 

La publicación 
 
  
Bautizo de emergencia

Según el Catecismo de la Iglesia Católica (CIC), normalmente son los sacerdotes y los diáconos los que pueden bautizar.

Sin embargo, en caso de necesidad, cualquier persona puede hacerlo si se tiene la intención y utiliza la fórmula bautismal trinitaria, es decir, bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (CIC 1256).

El documento indica lo siguiente:

“Son ministros ordinarios del Bautismo el obispo y el presbítero y, en la Iglesia latina, también el diácono (cf CIC, can. 861,1; CCEO, can. 677,1). En caso de necesidad, cualquier persona, incluso no bautizada, puede bautizar (cf CIC can. 861, § 2) si tiene la intención requerida y utiliza la fórmula bautismal trinitaria. La intención requerida consiste en querer hacer lo que hace la Iglesia al bautizar. La Iglesia ve la razón de esta posibilidad en la voluntad salvífica universal de Dios (cf 1 Tm 2,4) y en la necesidad del Bautismo para la salvación (cf Mc 16,16)”.