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Urgente: Piden rezar rosarios para lograr liberación de misionera esclavizada por terroristas de Al Qaeda
"Ella es joven, llévenme a mí", les dijo la hermana Gloria Narváez, ofreciéndose en lugar de otra hermana misionera. El grupo yihadista aceptó y la mantiene secuestrada desde hace dos años. La Superiora General de su Congregación hace urgente llamado a los lectores de Portaluz.
Actualizado 8 noviembre 2019 - 7:56  
Portaluz. Ana Beatriz Becerra   


El 7 de febrero de 2017 uno de los grupos del terrorismo yihadista de al-Qaeda -autodenominado Jamā’at Nuṣrat al-Islām wa-l-Muslimīn-, secuestró en Mali, cerca de la frontera con Burkina Faso, a la misionera colombiana Gloria Cecilia Narváez Argoty.
 
Las testigos relatan que los terroristas querían llevarse a una joven religiosa, pero la hermana Gloria Cecilia logró convencerlos de que se la llevaran a ella en el lugar de su hermana misionera.  Esta dramática historia de amor al prójimo y ejemplo de fidelidad a Cristo nos la narra la hermana Nilka Judith Cerezo Rodríguez, Superiora General de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada; Congregación misionera con presencia en 17 países. 
 
En esta emotiva entrevista la hermana Nilka, señala que la hermana Gloria continúa en manos de los terroristas y hace una urgente petición a los lectores de Portaluz:
 
A todos los que nos puedan leer que se unan todos los días en el santo Rosario por la liberación de la hermana Gloria Cecilia; siento que la oración es lo que a nosotras nos va a dar la garantía de que la hermana pueda regresar a la familia, a nosotras, a la comunidad sana y salva”.
 

“La metieron en un carro y nunca más volvimos a verla”
 

Hermana Nilka, ustedes están pasando por una experiencia dolorosa al tener secuestrada a una hermana de su comunidad, cuéntenos, ¿qué pasó exactamente?
Tenemos una hermana secuestrada, colombiana, de Nariño, ella fue secuestrada el 7 de febrero de 2017, y en esos momentos se encontraba desarrollando su misión en Karangasso, Mali, África cumpliendo tareas en un dispensario que atendía a gente pobre de esta población de Karangasso, límite de Burkina Faso, cerca del desierto de Sahara.  También tenemos allí un orfanato destinado a proteger a los niños que según la cultura no tienen derecho a la vida.  La hermana cumplía también una labor social de alfabetización y promoción de la mujer.  Esa noche llegó un grupo que se proclamó yihadista, irrumpió en la casa de las hermanas, y fueron a buscar a una hermana de nombre Clara, que es colombiana de Medellín, pero la hermana Gloria Cecilia Narváez Argoty (ver en imagen superior), como superiora dijo: “No, ella es joven, llévenme a mí”.  Lo que ella hizo fue ofrecer su vida a cambio de la vida de la hermana Clara que apenas este año hizo sus votos perpetuos.  A la hermana Cecilia la metieron en un carro y nunca más volvimos a verla. 
 
¿A la comunidad le han pedido alguna negociación?
No, nosotras no hemos recibido ningún pedido de parte de ellos directamente, ni dinero, ni nada de eso, pero tenemos a través del apoyo del gobierno, que tiene un grupo que nos colabora, y sabemos que la hermana está con vida.
 
¿Qué tipo de prueba de supervivencia tienen?
Tenemos la prueba de supervivencia de lo que han sacado los medios de comunicación, en los noticieros de Caracol, en Colombia, también de CNN, que los sacan ellos mismos por fracciones de unos minutos y la sacan a ella. Lógicamente a ella la han sacado pidiendo que por favor la liberen, y también el último video está ella cerca de la señora francesa y le pide al santo Padre que por favor le ayude a obtener la libertad…



Entregada a la misión
 
¿Qué edad tiene ella y cuáles son las características que la definen?
Ella tiene unos 56 años, siempre se ha caracterizado por ser una hermana sencilla, humilde, alegre, muy misionera. Cuando llegó a esta obra de Karangasso, lo primero que hizo fue enseñar a las mujeres a coser, a leer y a escribir, porque sabemos que la mujer en el África no tiene ningún valor, y posiblemente esto es lo que le ha costado un poco a ella la privación de su libertad.  Ella ha sido una hermana muy entregada a la misión, nunca ha escatimado tiempo ni sacrificios para estar con los niños, con los jóvenes y con todas las personas que la han necesitado. 
  
¿Cree usted que detrás de esto ocurrido existe un propósito de Dios?
Nosotras sentimos y lo hemos mirado así, que el secuestro de la hermana para nosotros también ha servido como un momento de redención, de purificación, de restauración, porque aunque está privada de la libertad oramos por ellos para que encuentren el camino y se conviertan.  Pero también a nivel de la congregación no ha unido más en el sentido de la misión evangelizadora que hacemos nosotras en los diferentes países donde estamos.
 
Rezar el Rosario pidiendo su liberación
 
En este momento poniéndonos en la situación de ella, en lo que le ha tocado vivir y que ha entregado su vida por su compañera, a nivel personal ¿qué mensaje le da usted a ese acto que ella tuvo?
Para mí es el acto más noble del amor de Dios en ella, porque es capaz de entregar su vida.  Ninguna persona que tenga una solidez en la fe, en la misericordia, en la caridad, es capaz de decir, “llévenme a mí”.  Ella para nosotras significa una entrega generosa incondicional del amor que ha recibido de Dios y que es capaz de entregarlo a las demás personas.
  
Hermana, ¿algo más que agregar para los lectores de Portaluz en todo el mundo?
Primero agradecerles por esta entrevista… y segundo pedirle a todos los que nos puedan leer que se unan todos los días en el santo Rosario por la liberación de la hermana Gloria Cecilia; siento que la oración es lo que a nosotras nos va a dar la garantía de que la hermana pueda regresar a la familia, a nosotras, a la comunidad sana y salva, y de una manera especial unirnos en oración a san José que es patrono de la vida interior.