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Sobre la reapertura del culto público: "La Eucaristía ha de reforzar la confianza, expulsar los miedos"
El secretario general de la Conferencia Episcopal española advierte sí a los fieles que "estamos llamados a ser prudentes, porque el virus puede seguir contagiando a través de nosotros a otras personas"
Actualizado 19 mayo 2020 - 0:0  
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La celebración pública de la Eucaristía “ha de reforzar la confianza, expulsar los miedos, con prudencia, hacernos sin duda más hermanos, más amigos, más cercanos, más entregados a los demás”. Así se ha manifestado Luis Argüello, secretario general de la Conferencia Episcopal española y obispo auxiliar de Valladolid, en un video con ocasión de la vuelta al culto público.




“Estamos llamados a ser prudentes, porque el virus puede seguir contagiando a través de nosotros a otras personas”, ha recordado Argüello. A la vez -destaca el portal Ecclesia de la Conferencia Episcopal española- el obispo ha invitado a superar “el miedo que nos paraliza”. Para ello ha citado a san Juan Pablo II, cuyo centenario de su nacimiento se cumplía ayer. “Al saludar por primera vez en la plaza gritó, a pulmón lleno: «¡No tengáis miedo, abrid las puertas al redentor!». Unas puertas que se vuelven a abrir en las iglesias, aunque la Iglesia no haya cerrado”.

Argüello se ha referido también al largo tiempo en el que el culto no ha podido celebrarse públicamente, en el que el deseo “se ha cultivado en las casas”. Una experiencia que, al mismo tiempo que ha podido ser dura, ha servido para que Dios dé “anchura”, que puede servir para que “venzamos el miedo”. Ha lanzado un mensaje de confianza y de seguir viviendo “lo que vivimos en estas semanas”, como la oración familiar, pero también “solicitud por los vecinos, con Cáritas u otras organizaciones que cuidan de quien más lo necesita”.

Argüello ha terminado el video apelando a la Virgen de las Angustias “como cualquiera de las advocaciones en parroquias, pueblos, ermitas… interceda por nosotros, nos cubra por su manto, y nos ayude a acercarnos al Señor que en el aprieto nos ha dado anchura y confiando en Él nos acostamos y podemos dormir tranquilos”.