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11 de septiembre: Día de la primera Adoración Eucarística y el 12 en Chile adoraron todo el día pidiendo Paz
El rey Luis VII pidió exponer el Santísimo Sacramento como una forma de celebrar la victoria sobre los albigenses, una secta que floreció en el sur de Francia en los Siglos XII y XIII. "En acción de gracias, se expuso el Santísimo Sacramento cubierto con un velo, en la Capilla de la Santa Cruz" de Orleans, resalta la Enciclopedia Católica.
Actualizado 11 septiembre 2020 - 0:0  
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Este 11 de septiembre -según informa el portal Aciprensa- se cumplen 794 años desde que en Aviñón (Francia) comenzó la Adoración Perpetua al Santísimo Sacramento, práctica que ahora se ha extendido a todo el mundo.
 
De forma providencial obispos, sacerdotes y laicos de Chile convocados por la iniciativa pastoral Misión Fátima Chile,  se unieron el día siguiente, 12, en una “Jornada Nacional de reparación por la Paz en Chile, mediante Adoración Eucarística continua”.

La nota de prensa enviada por Misión Fátima Chile señala que “ante la permanente expansión de la violencia, intolerancia, falta de diálogo y otros signos de muerte en nuestro país, proponemos unirnos una vez más para suplicar a Dios su misericordia, confiados a la mediación protectora de Nuestra Señora del Rosario de Fátima”.
 
Se puede acceder al registro de todos los momentos de esta Jornada de Adoración Eucarística por la Paz desde el portal de Facebook de Misión Fátima Chile (pulse aquí)


 
La historia de una poderosa devoción
 
La Enciclopedia Católica enseña que la adoración perpetua es una expresión que se usa para designar la adoración sin interrupción del Santísimo Sacramento o con pausas de cortos lapsos de tiempo.

El término es utilizado “en un sentido moral, cuando se interrumpe solamente por un corto espacio de tiempo, o por razones imperativas, o por circunstancias fuera de control, para reanudarse, sin embargo, apenas sea posible”, agrega la Enciclopedia.

Algunos expertos atribuyen el inicio de la adoración de Jesús Eucaristía al momento en el que se estableció la Fiesta de Corpus Christi en 1246, por el Obispo Roberto de Thorete y a sugerencia de Santa Juliana de Mont Cornillon.

Sin embargo, la primera vez que se realizó la adoración perpetua de la que hay constancia fue en Aviñón en 1226.

El 11 de septiembre, el rey Luis VII pidió exponer el Santísimo Sacramento como una forma de celebrar la victoria sobre los albigenses, una secta que floreció en el sur de Francia en los Siglos XII y XIII.

“En acción de gracias, se expuso el Santísimo Sacramento cubierto con un velo, en la Capilla de la Santa Cruz” de Orleans, resalta la enciclopedia.

Frente a la gran cantidad de personas que se acercaron a adorar a Jesús Eucaristía, el obispo Pierre de Corbie “estimó conveniente continuar la adoración por la noche, así como de día”.

La Santa Sede ratificó posteriormente esta adoración perpetua, la cual se mantuvo de manera ininterrumpida hasta 1792, cuando se detuvo por el caos de la Revolución Francesa, y se retomó en 1829, gracias a los esfuerzos de la “Confraternidad de los Penitentes-Gris”.

La adoración perpetua se fue expandiendo alrededor de Europa, y fue hasta que se creó la devoción de las Cuarenta Horas, establecida oficialmente en 1592, cuando realmente se “desarrolló en forma general” esta práctica de fe católica.

La devoción de las Cuarenta Horas extendió la Adoración Perpetua en “varias iglesias de Roma hasta que gradualmente se extendió a todo el mundo, de forma que puede decirse en verdad que, durante cada hora del año, el Santísimo Sacramento, expuesto solemnemente, es adorado por multitudes de fieles”, agregó la enciclopedia.