Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Viernes, 19 de octubre de 2018
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar
ÚLTIMA HORA

Charles Péguy, un hombre atrevido

Charles Péguy, un hombre atrevido
Actualizado 12 mayo 2018  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
Antonio R. Rubio Plo   


El escritor Charles Péguy es uno de los primeros caídos en la batalla del Marne (5 de septiembre de 1914) al recibir un balazo en plena frente en una operación de reconocimiento en unas jornadas decisivas en las que los alemanes están a las puertas de París. Una muerte heroica la de este teniente del ejército francés al que bien podríamos aplicar el calificativo de “un hombre atrevido”, denominación de uno de sus poemas de El pórtico del misterio de la segunda virtud (1912).
 
Todo apasionado por la verdad es atrevido. Péguy escribe que el que no arriesga no gana y que los cobardes siempre pierden. Fue audaz a lo largo de su vida, aun a costa de distanciarse de aquellos con quienes se había sentido identificado ideológicamente. Sus orígenes humildes y su conocimiento directo de miserias e injusticias le acercan al socialismo. Un Péguy no creyente busca allí la nueva religión de la compasión y la pobreza. Sin embargo, llega un momento en que el escritor descubre no pocas contradicciones entre los dirigentes socialistas, en su mayoría intelectuales burgueses, predicadores de un mesianismo proletario y que rechazan todo lo que no se ajusta a los dogmas de la lucha de clases y el anticlericalismo. Péguy tiene el atrevimiento de afirmar que también es un concepto burgués la lucha de clases, el nuevo tipo de guerra, a la vez civil y mundial, compatibilizada por el socialismo con un fervoroso internacionalismo pacifista. Dice que toda guerra es burguesa al estar fundada sobre la competición y la rivalidad. Antes que la lucha de clases, debería promoverse la unidad entre los hombres. Sin embargo, no acepta el universalismo fácil ni el afán utópico y supuestamente progresista de uniformizar a las sociedades. No quiere hacer a los otros semejantes a él mismo sino que desea que los otros sean los otros. Péguy llega pronto a una conclusión propia del inconformista que siempre fue: “todas las doctrinas son hermosas en su mística y deslucidas en su política”.
 
El carácter ardiente y apasionado del escritor le hace alejarse de las éticas formales al estilo de Kant, de ese moralismo que para algunos es el único compatible con la libertad. Péguy cree en el hombre de carne y de sangre, y no tiene reparos en afirmar que el kantismo tiene las manos limpias porque en realidad no tiene manos. Nuestro autor está más próximo a Pascal, defensor de las razones del corazón que la mera razón no comprende. Tampoco se ve a sí mismo como un miembro del partido de los intelectuales, tan importantes en la Francia de su época. Por el contrario, desechará los ensayos y discursos para adoptar en los Misterios un estilo literario de mística desbordante, a la vez poesía y teatro, y que conlleva la posibilidad de ser representado en público para buscar una comunión plena con los espectadores.
 
La ironía de Péguy le hace observar que los racionalistas kantianos, los intelectuales típicos, suelen ser solteros y despreciadores de todo lo que no ha salido de su cerebro. En contraste, el escritor está orgulloso de ser un padre de familia, algo que considera una aventura apasionante, y no un conformismo social. Pero no es menos cierto que vive un gran dolor en el amor a su mujer, Charlotte Baudouin, y a sus tres hijos. Ella es la hermana de un amigo querido, muerto hace tiempo, y ha sido educada en un socialismo ateo. Está casada civilmente con Péguy y los hijos de esa unión no están bautizados. Los biógrafos nos cuentan que el escritor se siente atraído por Blanche Raphäel, una joven profesora de inglés, que parece comprender sus inquietudes espirituales y literarias. Sin embargo, no dará el paso de romper su matrimonio civil, pese a la postura de Charlotte de negarse a ser bautizada. Él mismo es un cristiano sin sacramentos, que se refugia en la oración, en un intento de superar el peso abrumador de su tristeza, y que termina llorando y musitando avemarías por las calles de París. Es incapaz de separar su fidelidad de la esperanza, una esperanza que no es meramente humana sino que tiene sabor de eternidad. A pesar de que el sufrimiento se ceba en su cuerpo y en su espíritu, Péguy ha hecho suya la actitud de uno de sus personajes en El misterio de la caridad de Juana de Arco: “Hay que salvarse juntos. Hay que llegar juntos a la casa de Dios. No vayamos a encontrarnos con Dios estando separados los unos de los otros… ¿Qué nos diría Dios si llegásemos hasta Él los unos sin los otros?” Esta esperanza recogerá sus frutos un año después de la muerte del escritor, cuando su mujer y sus hijos son bautizados.
 
¿Por qué Péguy es hombre atrevido? Lo entenderemos si lo vemos reflejado en el padre audaz de su poema que arroja tranquilamente a sus hijos en los brazos de Aquella que está cargada con todos los dolores del mundo. El padre reconoce que está muerto de miedo, pero ha puesto a los suyos bajo la protección de María, cuyos brazos nunca estarán lo suficientemente cargados para no admitir el peso de unos hijos más.

 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
¿Cómo será el futuro? ¿Cómo será nuestra época Blade Runner? Los muchos caminos del futuro
Jóvenes, noviazgo y Espíritu Santo
El significado de la canonización de Pablo VI y Mons. Romero juntos
Aborto y Papa Francisco
¿Una Iglesia sin jóvenes?
El milagro de no desistir
Federico Ozanam, al encuentro de Dios y de los hombres
Sin paciencia o resiliencia, ¿lo lograremos?
Termina el "cisma" de la Iglesia en China
Nueva Carta de monseñor Viganó: mi opinión

RSS
Antonio R. Rubio Plo, Licenciado en Historia y Derecho. Académico en la Universidad Complutense. Madrid. España
ARCHIVO
OCTUBRE 2018

Federico Ozanam, al encuentro de Dios y de los hombres
SEPTIEMBRE 2018

La mirada de Vicente de Paúl

José Kentenich, un instrumento en manos de María

Ver posts de otros meses

JULIO 2018 (1 artículos)

JUNIO 2018 (1 artículos)

MAYO 2018 (1 artículos)

ABRIL 2016 (1 artículos)

AGOSTO 2013 (1 artículos)

Cultos afroamericanos y cristianismo

Cultos afroamericanos y cristianismo

El don de la comunión trinitaria

El don de la comunión trinitaria

Relatos de un peregrino ruso

Relatos de un peregrino ruso

LO MÁS LEÍDO
1 De ser ateo y practicar el ocultismo al encuentro con Dios por mediación de la Virgen María
2 "Jesús no tolera la hipocresía" destaca el Papa en su reflexión diaria del Evangelio
3 Su novia le dejó por Dios: "Ángela no era mía, no era algo que Dios me había dado para que yo me la quedase"
4 Durante una "Hora Santa" escuchó a Dios, cerró su clínica y lo dejó todo por seguirle
5 El Papa convoca a rezar "un rosario diario durante octubre" para "defender la Iglesia de los ataques del demonio"
6 Valiosa alerta del Papa denuncia a los "demonios educados"
7 Revive online la canonización de Monseñor Romero con información de su martirio y milagros
8 Una joven "motera" salva de la muerte aferrándose a una visión de la Virgen María
9 La devoción mariana de una conocida presentadora de televisión se forjó en el crisol de la pérdida y el dolor
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |