Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Sábado, 21 de julio de 2018
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar

Drogadicto, con VIH-SIDA y en la cárcel clamó a Dios cuando iba a suicidarse

Drogadicto, con VIH-SIDA y en la cárcel clamó a Dios cuando iba a suicidarse
"Justo antes de abrirme las venas, yo, que no creía ni en Dios ni en el demonio, grité al cielo"
Actualizado 30 marzo 2018  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
Portaluz/ Religión en Libertad   


Relaciones no sanas, decisiones erradas... abonaron el terreno para que la vida de Laurent Gay se convirtiese en un infierno: droga, VIH-SIDA, cárcel, entre otras... Al borde del suicidio, fue salvado in extremis, tal como cuenta él mismo, según el testimonio recogido publicado en L'1visible y traducido al español por Religión en Libertad:




"De niño crecí en una familia sin problemas, pero en un barrio difícil de París. Era muy influenciable, y comencé a frecuentar a los “chicos de la calle”. A los 12 años fumaba marihuana y me gustaba. Comencé a hacer gamberradas con mis amigos. Luego, los mayores de la banda nos ofrecieron droga más dura. Comencé a picarme heroína a los 14 años. Durante tres años se convirtió en una obsesión para mí chutarme todos los fines de semana.

Dejé la escuela, tuve problemas con la policía y con la justicia, y a los 17 años, en la cárcel, experimenté por primera vez el síndrome de abstinencia. ¡Me prometí no volver a pasar por aquello! Así que pasé de la delincuencia menor a la mayor para pagar mi propio consumo.

A los 20 años tuve la suerte de pasar un año limpio. Viví una auténtica abstinencia y conocí a mi primera compañera. Luego volví a París con ella. Le prohibí acercarse a la droga. Pero, a fuerza de ver a la gente consumir en torno nuestro, ella se  hizo adicta. Yo mismo había recaído aún peor…

Mi compañera se quedó embarazada y a los cinco meses de embarazo supimos que ella tenía el VIH-SIDA. Le practicaron un aborto. Nuestro mundo se hundía. Ya nada podía importar. Poco tiempo después fui acusado de homicidio voluntario."
 
Atrapado en el infierno

"En prisión no tenía droga, así que me desenganché. Me diagnosticaron como seropositivo (portador del VIH). Abrumado por una angustia mortal, preparé mi suicidio.

Pero justo antes de abrirme las venas, yo, que no creía ni en Dios ni en el demonio, grité al cielo… Ese grito liberó todas las lágrimas que no había derramado nunca. Experimenté entonces un encuentro con ese Dios al que no conocía. Para mí, que no había ido nunca a catecismo, era Jesús quien venía a liberarme de mis caídas interiores. Sentí una paz inmensa y comencé a creer que alguien me amaba.

La justicia admitió legítima defensa y fui puesto en libertad. Al salir, me enganché a Jesús. Pero, a pesar de mis oraciones, mis dificultades seguían ahí. Caí de nuevo a fondo en la droga. Mi compañera y yo estábamos enfermos. Vivíamos un infierno. Me llevaron a un hospital psiquiátrico donde, además del VIH-SIDA, me descubrieron una hepatitis C. Había que darse prisa…
 
Un hombre que visitaba a los enfermos vino a hablar conmigo. Me miró, me escuchó, me tranquilizó… Me dio a conocer una comunidad católica que acogía a los enfermos de VIH-SIDA y a los enfermos terminales. Allí acudí, en la perspectiva de un final próximo. Entre esos hombres y mujeres sonrientes, pacientes, amables, me sentí amado tal como era. Y poco a poco me curé de todas mis adicciones. Me quedé en París, pero mi compañera murió.

La muerte no es el final

La acompañé en sus últimos instantes y fue en la cabecera de su cama donde viví mi auténtica conversión. Comprendí que la muerte no tenía la última palabra, que las puertas del Cielo se abrían ante ella. Ese día decidí seguir a Jesús. Le entregué mi vida. Luego volví a vivir en la comunidad y allí recuperé el tiempo perdido. ¡Tenía una sed inextinguible! Al mismo tiempo, aparecieron tratamientos eficaces contra el VIH. Lloré mi propia muerte y aprendí a entregarme a quienes se sienten angustiados.

Conocí a una mujer excepcional, Marie-Dominique, que atendía a los enfermos. Comenzó entre nosotros una bella historia. Nos casamos y hemos tenido dos hijos. Al nacer el mayor, abandonamos la comunidad.

Han pasado cinco años, y doy testimonio a todo aquel que me lo pide: a escolares, a movimientos, en prisiones… Encuentro jóvenes de todos los ámbitos muy “rotos”. Necesitan saber que Jesús les ama. ¡Solo Él puede descubrirles que son un tesoro!


 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Evangelización
Al cura Javier le pusieron bombas pero logró pacificar a la guerrilla que amenazaba matarlo
Expertos confirman autenticidad de la Sábana Santa y desmienten sea una simple "mancha de pintura medieval"
Valioso testimonio de sacerdote cercano al Papa muestra cómo la Iglesia sana a otros y a sí misma
Desde los 8 años hace rosarios, los regala a desconocidos y cuenta que incluso lloran al recibirlo
Nek: "En las favelas he visto lo que el amor puede hacer"
A través de las manos del sirio Mothana la Virgen muestra su amor por los cristianos perseguidos
El Papa bendice en la Plaza de San Pedro la corona de una histórica imagen chilena de la Virgen del Carmen
Un ejecutivo que padeció un derrame cerebral narra que recuperó la salud orando "Jesús en ti confío"
El particular vínculo entre un millonario petrolero de Texas y San Pedro apóstol mártir
Como Ulises, África regresó a casa: "De vivir de espaldas a Dios a vivir de cara a Él"


Cultos afroamericanos y cristianismo

Cultos afroamericanos y cristianismo

El don de la comunión trinitaria

El don de la comunión trinitaria

Relatos de un peregrino ruso

Relatos de un peregrino ruso

LO MÁS LEÍDO
1 Valioso testimonio de sacerdote cercano al Papa muestra cómo la Iglesia sana a otros y a sí misma
2 Al cura Javier le pusieron bombas pero logró pacificar a la guerrilla que amenazaba matarlo
3 Expertos confirman autenticidad de la Sábana Santa y desmienten sea una simple "mancha de pintura medieval"
4 En la vida gay no estaba su paz ni el sentido de la vida, relata un profesional del negocio aeronáutico
5 "Peregrinos de la esperanza" y vidas transformadas en el Camino a Santiago de Compostela
6 Mensaje del Papa a matrimonios que promueven la devoción a Nuestra Señora de Fátima
7 Sociólogo Fernando Vidal: "El ser humano comenzó con la implicación del padre"
8 Nuevamente el Santísimo venció al mal frenando una matanza
9 Destacado futbolista salvadoreño revela su batalla con la pobreza, el abuso sexual y la adicción
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |