Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Martes, 16 de enero de 2018
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar

Explicar el dolor

Actualizado 7 octubre 2017  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
P. Raúl Ortiz Toro   

 
Ni las preguntas sobre la existencia de Dios, ni sobre la virginidad de María, ni los cuestionamientos de los protestantes o los tristes casos de corrupción dentro o fuera de la Iglesia me han puesto tanto en aprietos como lo ha hecho la pregunta sobre la razón del dolor humano, máxime cuando son los niños quienes lo soportan o son ellos las víctimas fatales.
 
Ninguna pregunta es tan misteriosa. Por ejemplo, estoy pensando en los niños muertos en los terremotos, en los huracanas, por causa de la violencia, del abuso, de las enfermedades. Muchos han intentado responder esta pregunta y se han quedado simplemente en el preámbulo. ¿Será una pregunta sin respuesta? ¿Se tratará de una pregunta retórica? Por supuesto la teología tiene una respuesta: desde el Génesis el dolor tiene una razón de ser como consecuencia del pecado. Incluso, la teología escolástica habló de la diferencia entre la voluntad activa de Dios (por la cual Él quiere el bien para el hombre) y su voluntad permisiva (por la cual permite el mal para sacar de allí un bien mayor).  Es más: Cristo encarna en su propia persona como Hijo de Dios el dolor de la humanidad, del inocente, del que sufre como consecuencia del pecado de los otros. Él, que no tenía pecado, terminó siendo reo de muerte pero salió victorioso en la resurrección. 
 
La teología es una disciplina iluminadora, es fundamental para la vida de fe, pero no puede caer en el simplismo de las respuestas académicas ni estar desencarnada de la realidad. Por ello la teología necesariamente debe ir acompañada de actos concretos y, en el caso particular del dolor, de actos de solidaridad. Creo que la solidaridad hace concretas las respuestas teológicas. Leyendo el hermoso relato de la poeta Piedad Bonett titulado “Lo que no tiene nombre” donde hace una especie de catarsis espiritual tras la muerte de su joven hijo, sentí vergüenza ajena con estas líneas, cuando la autora cuenta el momento del funeral: “El sacerdote, un hombre joven que queriendo parecer simpático y desenvuelto me ha hecho bromas insulsas y extemporáneas antes del oficio, repite vaguedades y lugares comunes sobre Daniel, y a la hora de la homilía cuenta anécdotas triviales que aspiran a parecer sabias…” Entonces me pregunto: como sacerdote, pero sobre todo como ser humano ¿he sabido llegar al corazón del que sufre? Cuando celebro unas exequias ¿tengo buen trato hacia los dolientes? Cuando alguien siente dolor ¿Cuáles son mis palabras de consuelo? ¿He caído en la trivialidad de quien ve el dolor como algo normal? ¿Soy indiferente ante el mal que sufren los demás?
 
Para intentar en algo explicar el dolor humano, sobre todo el de los niños, cuando unos padres me preguntan por qué murió su niño recién nacido, por qué fue abusada su pequeña, por qué su hijo sufre matoneo, etc. lo primero que hago es pedirles que hagamos un momento de oración; breve, espontáneo, pero sincero. “Señor, danos tu paz, que sepamos entender este momento de la vida y tengamos mirada amplia para saber lo que quieres de nosotros, valorar más lo que tenemos, corregir nuestros equívocos. Danos tu paz, Señor”. Un momento de silencio, un abrazo, una palabra de consuelo y de ánimo. Luego la escolástica; porque la solidaridad es la mejor respuesta al dolor.


 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
¿Por qué aún no llega la paz?
Dinero apátrida
Sobre el matrimonio civil y el ajuntarse
El terrorismo verbal de Carlos Peña contra el Papa
2018, año crucial para los migrantes
¿Qué está pasando en Irán?
De las acusaciones a Francisco a aquellas contra Ratzinger
Redescubrir el propio bautismo
Esa austeridad del Niño de Belén
Una sima llama a otra sima

RSS
Padre Raúl es sacerdote docente del Seminario Mayor San José de Popayán en Colombia
ARCHIVO

Ver posts de otros meses

OCTUBRE 2017 (1 artículos)

MAYO 2017 (1 artículos)

ENERO 2016 (1 artículos)

OCTUBRE 2015 (1 artículos)

El prodigioso misterio de la alegría

El prodigioso misterio de la alegría

Un católico más

Un católico más

La fuerza del silencio

La fuerza del silencio

LO MÁS LEÍDO
1 Poderosa aliada del Papa, signo trascendente de su visita apostólica a Chile
2 Únete.Transmisión online de la visita de Papa Francisco a Chile
3 "Estamos en el límite. Basta un accidente para desencadenar la guerra nuclear", afirma el Papa
4 Tres médicos intentaron matarla cuando estaba en el vientre de su madre y ella hace público su perdón
5 El terrorismo verbal de Carlos Peña contra el Papa
6 Vincent tiene apenas 12 años y ayuda desde que tenía 7 a miles de personas sin hogar
7 Sacerdote asesinado por los nazis media un impactante milagro de sanación
8 Sobre el matrimonio civil y el ajuntarse
9 Misionero en el Amazonas: La Iglesia no puede callar frente a los abusos de la minería en América Latina
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |