Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Jueves, 4 de junio de 2020
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar
ÚLTIMA HORA

La Existencia del Infierno

La Existencia del Infierno
Actualizado 27 abril 2020  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
P. Pedro Trevijano   


Uno de los interrogantes de mucha gente es si existe o no el infierno. Con respecto a esto, el Nuevo Testamento enseña con total claridad que el destino de los hombres buenos y el de los impíos después de la muerte, será totalmente diverso. En la parábola del rico y del pobre Lázaro (cf. Lc 16,19-31) Jesús da por supuesta la existencia del infierno y la impenitencia final de algunos que «no se convencerán ni aunque resucite un muerto», en clara alusión a su propia resurrección. En el episodio del Juicio Final (Mt 25,31-46) vemos como el criterio decisivo del Juicio divino es no sólo el cumplimiento de los mandamientos, sino sobre todo la actitud ante el prójimo necesitado con la práctica de las obras de misericordia. Quienes así actúen, serán premiados con la vida eterna feliz. Pero también se dice: «Apartaos de mí malditos, id al fuego eterno preparado para el demonio y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis’ Entonces también éstos contestarán responderán diciendo: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o peregrino, o enfermo, o en prisión, y no te socorrimos?’ Él les contestará diciendo: ‘En verdad os digo que cuando dejasteis de hacer eso con uno de estos pequeñuelos, conmigo dejasteis de hacerlo. E irán al suplicio eterno» (Mt 25,41-46).

En cuanto a la Iglesia su Catecismo afirma: «1033. Morir en pecado mortal sin estar arrepentidos ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de Él para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra infierno» y «1035. La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad. Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno».

Es evidente que lo que Dios pretende de nosotros es que nos tomemos en serio esta vida y nos demos cuenta de su importancia. Ahora bien, al enseñarnos el dogma del infierno, lo que Dios pretende es conducir al hombre a tener en cuenta la posibilidad real de una condenación eterna e imponer una seriedad radical a la existencia. Como dijo Pascal: «la meditación sobre el infierno ha llenado de santos el cielo» .

El infierno indica la separación definitiva entre Dios y el hombre. Pero la suerte del hombre no se decide solamente por nuestra actitud de fe o incredulidad con Dios, sino también en nuestra actitud ante nuestro prójimo, criatura e imagen de Dios y aquí la Historia está llena de crímenes horribles y grandes maldades que van endureciendo a algunos hasta llevarles a un rechazo total de Dios. Al infierno va quien actúa contra la voluntad de Dios y no quiere arrepentirse.

Dios respeta nuestra decisión y como Él es la Vida, lo que resulta de nuestro rechazo a Dios es la muerte eterna. Por supuesto que en el asunto de nuestra salvación, Dios no es imparcial ni le da lo mismo que nos salvemos o condenemos, para algo ha muerto en la cruz. Pero Dios no quiere imponernos su amistad, sino que le amemos libremente: Él «no quiere que nadie perezca, sino que todos lleguen a la conversión» (2 P 3,9). En Lc 15,7 se nos dice: «habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse», porque mientras estemos en esta vida, la conversión siempre es posible, y por ello la Iglesia nos pide que recemos por la conversión de los pecadores, siempre posible por muy grandes que sean sus pecados, pero Dios no nos salva contra nuestra voluntad.

En una visita a una parroquia de Roma, el Papa Francisco se encontró con un grupo de niños que le preguntaron: «Si Dios perdona a todos, ¿por qué existe el infierno?». A esta preguntas, el Papa respondió así: «Ahora pregunto también yo: Dios perdona todo, ¿o no?» -dijo el Papa. Los niños gritaron al unísono: «¡Sí, perdona todo!»– «Porque es bueno ¿o no?» -insistió; los niños respondieron: ¡Sí!, ¡es bueno!». Sucesivamente el Papa recogió la pregunta y respondió que el infierno es querer alejarse de Dios porque no se desea su amor. «Al infierno no te envían: vas tú, porque eliges de estar allí. El Infierno es alejarse de Dios porque yo no quiero el amor de Dios. Este es el infierno. El diablo está en el infierno porque él lo ha querido: nunca ha deseado una relación con Dios». Va al infierno solamente el que dice a Dios: ''No te necesito, me las arreglo solo", añadió el Papa. Pero si no se puede afirmar de nadie que esté en el infierno los textos bíblicos nos dicen que no sólo están los demonios, sino también todos aquéllos que mueren en la impenitencia final.

 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Opinión
Algunos consejos sobre la oración que me compartió un viejo maestro
El Síndrome del Ermitaño
Un camino hacia el amor
Santo Tomás de Aquino: "Familia como útero espiritual"
Amigos fieles
Laudato Si´, una encíclica para mirar hacia el futuro después de la pandemia
Christopher Dawson, un discípulo de Beda y Newman
El control ejercido por China sobre la OMS empeoró la epidemia
La familia de san Juan Pablo II
¿Las Misas virtuales son reales?

RSS
P. Pedro Trevijano. Sacerdote, doctor en Teología Moral, por el Alfonsiano de Roma. Licenciado en Derecho.
ARCHIVO
MAYO 2020

La Ideología de Género al servicio del Anticristo

El valor de la vida

Ver posts de otros meses

ABRIL 2020 (3 artículos)

MARZO 2020 (2 artículos)

ENERO 2020 (2 artículos)

DICIEMBRE 2019 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2019 (3 artículos)

OCTUBRE 2019 (4 artículos)

AGOSTO 2019 (1 artículos)

JULIO 2019 (2 artículos)

JUNIO 2019 (2 artículos)

MAYO 2019 (4 artículos)

MARZO 2019 (3 artículos)

ENERO 2019 (3 artículos)

DICIEMBRE 2018 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2018 (3 artículos)

OCTUBRE 2018 (2 artículos)

AGOSTO 2018 (2 artículos)

JUNIO 2018 (1 artículos)

MAYO 2018 (1 artículos)

ABRIL 2018 (2 artículos)

MARZO 2018 (2 artículos)

FEBRERO 2018 (1 artículos)

ENERO 2018 (2 artículos)

DICIEMBRE 2017 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2017 (3 artículos)

OCTUBRE 2017 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (3 artículos)

AGOSTO 2017 (1 artículos)

JUNIO 2017 (2 artículos)

MAYO 2017 (2 artículos)

ABRIL 2017 (1 artículos)

MARZO 2017 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (4 artículos)

OCTUBRE 2016 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (1 artículos)

AGOSTO 2016 (1 artículos)

JULIO 2016 (1 artículos)

JUNIO 2016 (4 artículos)

MAYO 2016 (1 artículos)

ABRIL 2016 (1 artículos)

MARZO 2016 (1 artículos)

ENERO 2016 (3 artículos)

DICIEMBRE 2015 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (1 artículos)

AGOSTO 2015 (3 artículos)

JULIO 2015 (2 artículos)

JUNIO 2015 (4 artículos)

ABRIL 2015 (1 artículos)

MARZO 2015 (1 artículos)

ENERO 2015 (1 artículos)

DICIEMBRE 2014 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (1 artículos)

JULIO 2014 (1 artículos)

JUNIO 2014 (1 artículos)

Divino amor hecho carne

Divino amor hecho carne

El siglo de los mártires

El siglo de los mártires

Cultos afroamericanos y cristianismo

Cultos afroamericanos y cristianismo

LO MÁS LEÍDO
1 El atleta español Manuel Ramírez relata cómo fue que vivió por años sin rumbo: "Lucifer me tenía esclavizado"
2 Reveladoras experiencias de sacerdotes que dan la Unción de los Enfermos a personas moribundas por el Covid 19
3 El día de los maestros que promueve Nueva Acrópolis y el trasfondo esotérico de esta secta paramilitar
4 ¿Cómo se vive un duelo en tiempos de COVID 19? Con sabiduría de ciencia y fe una psiquiatra ofrece testimonio
5 El Síndrome del Ermitaño
6 Con devoción alcalde y cura párroco plantan cruces en los campos, "para implorar una buena cosecha"
7 Juana de Arco, la heroica santa que luchó hasta el martirio por llevar a su pueblo a Cristo
8 Obispo argentino levanta alertas sobre la teleserie "Jesús" producida por empresa vinculada a la secta "Pare de sufrir"
9 ¿Quién es el Espíritu Santo, que hace arder a los católicos por su Amor?
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |