Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Publicidad   |   Hemeroteca   |   Haz de Portaluz tu página de inicio   |   Quienes Somos   |   Contacto        Domingo, 24 de enero de 2021
Portaluz.org. No hay nada oculto que no haya de saberse (Mt 10,26)
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Instagram Accede a nuestros RSS    
 
Buscar
ÚLTIMA HORA

Una nueva derrota para el demonio: Joven francesa que vivía en fiestas y borracheras se Confiesa

Una nueva derrota para el demonio: Joven francesa que vivía en fiestas y borracheras se Confiesa
El perdón recibido en el sacramento se proyectaría luego a otros gestos de perdón que recibiría y daría. Recuperó la paz con Dios y el prójimo.
Actualizado 27 enero 2020  
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
Portaluz   


La joven francesa Laetitia comparte en un video, que puedes ver al final de este relato, las razones de su gratitud a Cristo tras alejarse por años de los valores católicos que había adquirido de sus padres.
 
El inicio de la adolescencia de Laetitia coincidió con el traslado de la familia a la isla Noumea (Nueva Caledonia, Oceanía), donde ella comenzaría a pasar límites. “Me dejé atrapar rápidamente por la vida nocturna, las borracheras y relaciones emocionales complicadas, desordenadas”, señala.
 
Acumulando heridas
 
Debido a este comportamiento, la relación con su familia se tornó compleja y comenzaron a sumarse heridas que potenciaban la reacción compulsiva de Laetitia. Así, cada vez que se cuestionaba ella misma o enfrentaba conflictos con otros por su vida desordenada, volvía repetir las mismas conductas. Un círculo de evasión que le iba dejando una sensación de vacío y dolor.
 
“Muy rápidamente mi vida familiar se volvió un poco desarticulada y con heridas. Cuando regresamos a Francia, hice un año de universidad, pero iba más al bar que a la sala de clases; y asistí a demasiadas fiestas de estudiantes”.

Precisamente en una de estas juergas conoció a otra joven en crisis pues se había enterado hacía muy poco de su embarazo y estaba pensando si debería abortar. Laetitia, aunque ya no era una católica practicante, pensando en ayudarla le propuso ir juntas a una jornada juvenil. “El día antes de irnos a este encuentro con otros jóvenes ella canceló, me dijo que no iba a venir y me fui sola”.
 
Ven Señor Jesús
 
Cuando lleguó al lugar estaba algo incómoda “pues la mayoría se conocían y sonreían a cada momento”, recuerda. Durante la misa, el malestar anímico se volvió físico, casi insoportable y llegó un punto en que ya no pudo contener el llanto. Se desbordó su dolor y sentía la urgente necesidad de cambiar, ser alguien distinta, recuerda Laetitia. “Miré al cielo y dije: «Jesucristo, si todo lo que me han dicho de ti desde que era niña es verdad, ven y demuéstramelo, porque no quiero vivir así, creo que el mundo es demasiado duro, no quiero vivir así»”.
 
Aunque no hubo visiones ni voces que le respondieran a esa súplica, la misericordia de Dios estaba actuando en el alma de esta joven.  Nada más terminada la eucaristía se puso en pie,  buscó al sacerdote y sin mayores preámbulos comenzó a hablarle de su vida. Cerró los ojos mientras se encontraba confesando, dice, y pudo sentir a Jesús: “Estaba segura de que era Jesús en la persona del sacerdote quien ponía su mano sobre mi hombro y me decía: «Estoy aquí, siempre he estado a tu lado y me quedo contigo». Salí de esa confesión con una paz que nunca había experimentado. A partir de este encuentro con Jesús cara a cara, tengo la certeza de que Él está conmigo cada día de mi vida, y que me guía en todos los pasos que debo dar, ya sea un paso de perdón o una simple escucha”.

Perdonar y perdonarse
 

Tras un año de esta sanadora experiencia Laetitia regresó al mismo lugar, como una peregrina señala, a conversar con el sacerdote que le había confesado. Aún cargaba heridas en relación con sus padres y confiaba en que este hombre de Dios podía ayudarla.
 
“El sacerdote me escuchó y me dijo después de un corto tiempo de silencio: «¿No crees que te corresponde a ti pedir perdón a tus padres, especialmente a tu padre, por las preocupaciones que les has causado?» No me esperaba este consejo. Después de un tiempo me reuní con mis padres y les pedí que me perdonaran por lo inmadura que fui por tanto tiempo. Hoy en día tenemos una relación sólida y agradable, gracias a ese perdón que intercambiamos mutuamente”.







 
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
 Comentar
 Otros artículos de Evangelización
El pastor de ovejas salvado por su Escapulario: Un centenario sacramental que sigue mediando milagros
El sacramento "Unción de los enfermos" sana, no es sólo para los moribundos y debería ser más ofrecido a los fieles
Canonista a obispos reformistas alemanes: "El Catecismo no es el programa base de un partido político"
Al exfutbolista ateo David Parker le quedaban dos meses de vida. En una misa de sanación Dios intervino
¡Estuvo cinco años sin confesarse y al finalizar el Camino de Santiago se reencontró con Dios!
Jesús Niño se aparece estigmatizado a Padre Pío
Hermanitas del Cordero: Contemplativas unidas a Cristo Eucaristía sirven a los descartados de la sociedad
Jorge Palacios cree que fue salvado de la muerte por la Virgen de Caacupé en Paraguay
El futbolista Nicolás Gil confidencia su mayor pasión: "Mi meta es ser santo y agradar al Señor"
¡Kalenda del 25 de diciembre anuncia la Buena Nueva para la humanidad! Gloria in Excelsis Deo


San Juan Pablo Magno

San Juan Pablo Magno

La verdad nace de la carne

La verdad nace de la carne

María, signo de esperanza

María, signo de esperanza

LO MÁS LEÍDO
1 La New Age es un motor ideológico para las "teorías de la conspiración"
2 La batalla de un joven que anhelaba ser liberado: "Me rebelé contra los planes del demonio"
3 El sacramento "Unción de los enfermos" sana, no es sólo para los moribundos y debería ser más ofrecido a los fieles
4 Nos apremia, personal y socialmente, creer en Dios, hoy
5 El pastor de ovejas salvado por su Escapulario: Un centenario sacramental que sigue mediando milagros
6 Testigo denuncia la maquinaria del mal: "Mi amigo en el corredor de la muerte me dibujó el Sagrado Corazón".
7 La fragilidad humana nos interpela
8 Servidores y no dominadores
9 Siete días orando con el Papa Francisco por la unidad de los cristianos
YOUTUBER DESTACADO
   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Suscríbete   |   Política de Privacidad   |   Cookies   |   Aviso Legal   |    RSS   |